Prólogo
Este libro reúne una serie de conversaciones en las que Manuel Mujica Lainez es el protagonista. En él, nuestro escritor se refiere a su infancia, a su educación, a su trabajo como periodista, a su condición de académico y de funcionario y, sobre esta vida cotidiana, aparece el escritor que habla de su obra. Desde su primer libro, inédito y escrito a los catorce años, hasta El escarabajo, publicado en 1982, son comen tados por Mujica Lainez sus libros capitales. Pero vida y obra se mezclan y las personas que conoció a lo largo de su vida de periodista y de viajero se superponen con los protagonistas de sus libros. Y el soldado español de Misteriosa Buenos Aires es tan real como Alexander Flemming, y Gabriela Mistral se cruza con la tía Duma, y el poeta Lucio Sausilvestre y Alberto Gerchunoff pa recen mirarse en el mismo espejo. Ficción y realidad son vistas por Mujica Lainez con la ironía y sabia aquiescen cia de quien ha vivido y trabajado intensamente. La gracia y la espiritualidad de Mujica Lainez aso man en cada página, en cada observación y en cada anéc dota. Este libro comprende diez capítulos donde habla el escritor siguiendo cronológicamente los trabajos y sucesos de su vida. El capítulo XI contiene dos diálogos, uno, con Jorge Luis Borges, en el cual ambos se refieren a su amor por Buenos Aires; en el segundo, con Silvina Bullrich, se analizan sus diferentes y personales experiencias lite rarias. El capítulo XII contiene una entrevista con el crí tico Jorge Cruz, que ha escrito el mejor y más completo libro sobre Mujica Lainez, y habla de algunos aspectos de la obra del escritor. Se han agregado finalmente unas páginas manuscritas de uno de sus “famosos” cuadernos de notas. Cuando se conoce a un escritor o a un poeta, a quie nes se ha admirado a través de su obra, a veces, las más de las veces, uno siente una especie de desengaño; el hombre defrauda porque no corresponde a la magnitud de su obra. En el caso de Manuel Mujica Lainez no sucede esto: al escritor admirable se contrapone el hombre bri llante, culto, ingenioso, amable conversador, siempre con la réplica justa a flor de labios, que aparece en este volu men. Me une a Mujica Lainez una larga y afectuosa amis tad ; este libro es el testimonio respetuoso de esa relación. M E. V.

No hay comentarios:
Publicar un comentario