sábado, 13 de diciembre de 2025

¿Clásicos? Por: Dr. Enrico Pugliatti en colaboración con Méndez-Limbrick.

 


La frase cuestiona un mito muy extendido: la idea de que los clásicos son obras “intocables” y “perfectas”. En realidad, lo que los convierte en clásicos no es su perfección formal, sino su capacidad de seguir generando preguntas, lecturas y debates a lo largo del tiempo.

Comentario

La Ilíada de Homero:

Contiene contradicciones narrativas (por ejemplo, variaciones en la genealogía de héroes o en la cronología de los combates).

La Ilíada presenta varias contradicciones narrativas, como genealogías distintas de héroes, cronologías imprecisas de los combates y variaciones en la intervención de los dioses. Estas inconsistencias reflejan que el poema es resultado de una tradición oral acumulada y no de un único autor con control absoluto.

 Ejemplos de contradicciones en La Ilíada

1. Genealogías de héroes

Diomedes: en algunos pasajes se le presenta como descendiente directo de Tideo, pero en otros se confunden las generaciones y se le atribuyen ancestros distintos.

Eneas: aparece como hijo de Anquises y Afrodita, pero en otros relatos épicos posteriores se le vincula con otras genealogías, lo que genera tensiones dentro del mismo ciclo troyano.

2. Cronología de los combates

El poema se centra en unas pocas semanas del décimo año de la guerra, pero introduce referencias a batallas anteriores y posteriores que no encajan en la secuencia temporal.

Por ejemplo, se narran muertes de héroes que en otros cantos o tradiciones sobreviven más tiempo (como Sarpedón, cuya muerte se anticipa en la Ilíada, aunque otras fuentes lo ubican en combates posteriores).

3. Intervención de los dioses

Los dioses cambian de bando de manera contradictoria: Apolo apoya a los troyanos en ciertos momentos, pero en otros parece favorecer a los aqueos.

Zeus promete proteger a los troyanos, pero permite que Héctor muera, lo que contradice su aparente compromiso inicial.

4. Inconsistencias narrativas internas

La cólera de Aquiles es el eje del poema, pero en algunos pasajes se diluye con episodios secundarios que no guardan relación directa con su furia.

El catálogo de las naves (Libro II) presenta un listado exhaustivo de ejércitos y líderes, pero varios de ellos apenas vuelven a aparecer en la acción, lo que rompe la coherencia narrativa.

 Interpretación

Estas contradicciones no son “errores” en el sentido moderno, sino el resultado de una tradición oral acumulativa: distintos aedos transmitieron y adaptaron la historia durante siglos antes de fijarse por escrito. Por eso, La Ilíada es más un mosaico de voces que una narración lineal y perfecta.

En conclusión: Las contradicciones en genealogías, cronologías y acciones divinas muestran que La Ilíada es una obra viva, producto de una tradición múltiple, y precisamente esa riqueza es lo que la convierte en un clásico discutible y fascinante.

Fuentes: análisis de La Ilíada en un Profesor y Mitología Universal.

Su visión de la guerra oscila entre la glorificación heroica y la denuncia del sufrimiento humano. Esa ambigüedad es lo que la hace rica, no perfecta.

Don Quijote de Cervantes:

Es una obra que juega con la ironía y la parodia, pero también con la contradicción entre locura y lucidez.

El propio narrador se contradice, y la obra está llena de digresiones que rompen la linealidad.

Estas “imperfecciones” son parte de su fuerza: muestran la complejidad de la realidad y del lenguaje.

El valor de lo discutible:

Los clásicos no son dogmas, sino laboratorios de sentido.

Su vigencia proviene de que admiten múltiples interpretaciones y que sus ambigüedades permiten que cada época los relea desde nuevas perspectivas.

 Conclusión

Decir que los clásicos son intocables y perfectos es un mito. Lo que los hace clásicos es precisamente lo contrario: su apertura a la discusión, sus contradicciones y su capacidad de dialogar con el presente.

Manifiesto contra la sacralización de los clásicos 

Basta ya de repetir como papagayos que La Ilíada de Homero o el Don Quijote de Cervantes son obras “intocables” y “perfectas”. Esa frase es un dogma vacío. Los clásicos no son estatuas de mármol que debemos venerar en silencio: son textos vivos, llenos de grietas, contradicciones y ambigüedades que los hacen precisamente inmortales.

Homero se contradice en genealogías y cronologías, y su épica oscila entre glorificar la guerra y mostrar su horror. ¿Eso es perfección? No: es humanidad.

Cervantes juega con narradores poco fiables, digresiones interminables y un protagonista que es a la vez loco y lúcido. ¿Eso es un defecto? No: es la riqueza de lo inacabado.

Los clásicos no son perfectos porque la perfección mata el diálogo. Lo que los convierte en clásicos es que nunca se cierran, nunca se agotan, nunca se dejan domesticar. Cada época los relee, los discute, los contradice.

 Decir que son “intocables” es convertirlos en reliquias muertas. 👉 Reconocer sus fisuras es devolverles la vida.

Los clásicos no son dogmas, son campos de batalla. Y en esas batallas se juega nuestra capacidad de pensar, de cuestionar y de reinventar el mundo.

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA Antonio Alegre Gorri prólogo



 HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA Antonio Alegre Gorri 

 EDITORIAL DEL HOMBRE HISTORIA DE LA FILOSOFIA ANTIGUA Diseño gráfico: GRUPO A Primera edición: marzo 1988 © Antonio Alegre Gorri, 1988 Edita: Editorial Anthropos. Promat, S. Coop. Ltda. Vía Augusta, 64, 08006 Barcelona ISBN: 84-7658-071-1 Depósito legal: B. 8.576-1988 Impresión: Novagráfik. Puigcerdá, 127, 08019 Barcelona Impreso en España - Printed in Spain Todos los derechos reservados.

 Esta publicación no puede ser repro ducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de la editorial. A don Emilio Lledó, filósofo y maestro de filósofos, escritor exi mio, humanista, es decir, hombre crítico y antidogmático, propulsor de la philía y de la paz en un mun do de sombras e intereses, amigo; y maestro por sus cualidades men cionadas.

 PROLOGO El libro que el lector tiene en sus manos posee algu nas características especiales que conviene aclarar. Se trata de un trabajo que, en su día, presenté para el con curso-oposición a la plaza de Profesor Titular de Histo ria de la Filosofía Antigua (así rezaba el título oficial para la actividad docente, y el título oficial de su perfil de investigación rezaba Historia de la Filosofía Griega), en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barce lona en noviembre de 1986, concurso-oposición y plaza que gané brillantemente. Desde entonces soy Profesor Titular Numerario de Historia de la Filosofía Antigua en las mencionadas Facultad y Universidad. 

Sin embar go, desde mucho tiempo antes ya profesaba en esta Fa cultad como profesor no numerario de Historia de la Filosofía Antigua. Para concursar a la oposición a una plaza de profe sor titular de Universidad hay que presentar, entre otras cosas, ante un tribunal, por escrito, y defenderla luego oralmente y someterse a las preguntas pertinentes del tribunal, una memoria o programa docente original so bre la materia a la que se oposita, memoria-programa en la que el opositor explica cómo entiende la materia, 9 cuál es el programa de la misma que ofrece, cómo se debe impartir a los alumnos, y qué proyectos de inves tigación está llevando a cabo, los cuales enriquecerán la docencia, ya que no hay docencia solvente sin investiga ción; también hay que presentar un curriculum donde se especifican méritos, como años de docencia en la Uni versidad y publicaciones del concursante; posteriormen te hay que presentar, para exponer y defender, una lección magistral sobre algún tema del programa; lec ción magistral que debe ser fruto de la investigación del opositor. Mis colegas, es decir, los profesores de Univer sidad conocen bien tales pormenores; pero no los cono ce todo el público lector amante de la cultura y la filoso fía griegas. Y yo aspiro a que mi libro sea leído, no sólo por mis colegas y alumnos, sino por un público muchí simo más amplio. Esta es la razón por la que he expli cado sumariamente el proceso atinente a oposiciones, el cual tiene que ver con la confección de este libro. 

Sucede, por lo antementado, que en este libro, fondo y forma están esencialmente entretejidos. Este libro se publica tal y como fue pensado y escrito para una opo sición. Ahora bien, acontece que cuando escribí esta me moria para presentarla como material original para una oposición lo hice, además, pensando en una publicación futura, como libro, feliz acontecimiento que ahora ocurre por obra y gracia de la editorial Anthropos de Barcelona. El hecho de que una memoria-programa sea publicada puede reportar algunas ventajas a mu chas gentes. En primer lugar, mostrará al público lec tor cómo se trabaja e investiga en la Universidad, que es de todos, puesto que todos la financiamos con nuestros impuestos; en segundo lugar, puede servir de guía a todos aquellos que piensen opositar a plazas de profesores titulares de la Universidad española.

 Es tas dos razones me impulsaron a decidirme a ofrecer para su publicación esta memoria-programa, tal y como fue escrita. Acontece, a menudo, que algunos trabajos que se realizan en las facultades —tesis, memorias, se minarios, etc.— son retocados para convertirlos en li 10 bros. Ello sucede porque, por ejemplo —y este caso lo entenderá todo el mundo—, unos apuntes de clase, aun siendo muy buenos, poseen, por esencia, su especifici dad: son escritos para ser explicados oralmente, comen tarlos con los alumnos, ampliarlos, profundizarlos en una u otra dirección según los intereses de los que los escuchan, etc. La especificidad de un texto-libro es otra: su acabado perfecto y artístico, estético. Ahora bien, lo deseable es conjuntar trabajo académico y publicación; así, el quehacer de la Universidad se difunde y llega a todo lector. Aclarado todo lo anterior, sólo me resta ex plicar la estructura de este libro, ahora que el lector sabe de su génesis. 

Consta de cinco partes. La primera es una larga introducción en la que se explica cómo hay que estudiar e investigar la filosofía antigua, especialmente la griega. Ésta, como la filosofía de todas las épocas, es un discurso especial que surge en estrecha relación dia léctica de dependencia e influjo con la sociedad, la cultu ra, la ciencia, especulativa y técnica, el mito y el len guaje. Esta temática es la abordada en la introducción. La segunda parte es la descripción del programa espe cífico, pormenorizado y comentado en notas, de la his toria de la filosofía antigua. Pero no se trata sólo de un índice —tal cosa no tendría excesivo valor— sino de un índice comentado amplísimamente en notas, que cons tituyen, por ser una explicación total del índice, una real historia de la filosofía antigua. El índice no es el que se suele ver en la mayoría de los manuales, ya que ofrece algunas novedades, explicadas y justificadas en las notas: por ejemplo, la conveniencia de dividir la his toria de la filosofía griega, no en presocráticos y postso- cráticos, sino en preparmenidismo y posparmenidismo; la de tratar el tema y problema del paso del mito al lo gos a la luz de la distinción entre filosofía prepolítica y política (en el sentido etimológico de polis), distinción que se ha revelado de una gran potencia explicativa; la de incluir en una historia de la filosofía griega la trage dia, las teorizaciones políticas, los oradores, la religión, las ciencias, las técnicas, la literatura, el arte. Es decir, 11 la filosofía griega no se puede comprender sin conocer la cultura griega. Las notas de este libro dibujan el cuadro de esa cultura. Ahora bien, el discurso filosófico griego no es identificable totalmente a los otros campos que hemos mencionado; pero nace de ellos e influye en ellos, transformándolos. 

El discurso filosófico griego en su especificidad, a saber, como discurso sobre el ser y lo que de suyo le corresponde, y sobre la verdad, es decir, la filosofía como descripción de la gran cadena del ser: eso es lo que tratamos en la tercera parte (que reza: Justificación del Programa). Otra de las aportaciones de este libro consiste en que analizamos la filosofía antigua, especialmente la griega, a la luz de su lenguaje. Todo discurso, científico, artísti co o político, posee su propio lenguaje; la filosofía tam bién. En la aurora de la filosofía, es decir, en la filosofía griega, tal método de análisis del lenguaje es de una gran potencia explicativa, pues analizar unos términos con siste en perforar la significación superficial de los mis mos, la estructural o posicional, tecnificada ya, y dar cuenta del significado extrafilosófico que poseían, de la razón y de cómo algunos pensadores —los filósofos— transformaron en filosóficos esos términos. La cuarta parte del libro contiene los proyectos de investigación que actualmente estoy llevando a cabo. Como poseen un interés por sí mismos, es decir, como rebasan lo académico-oposicional, los presento tal y como los redacté para el concurso-oposición. La quinta parte es una extensísima bibliografía so bre la historia de la filosofía antigua. No me vanaglorio por la extensión de la lista bibliográfica. Cualquiera pue de, acudiendo a un ordenador —práctica que a menu do se usa para desgracia del lector— obtener una lar guísima como inane lista. 

Me vanaglorio porque esta bi bliografía será de gran utilidad a cualquier persona que desee adentrarse en la historia de la filosofía antigua, especialmente en la historia de la filosofía griega en ge neral o en cualquiera de sus aspectos en particular, ya que está organizada por temas y brevemente comenta 12 da; y sólo he citado aquella bibliografía de la que pue do dar cabal cuenta, es decir, aquella que conoz co. Sólo así una bibliografía puede ser operativa y útil para el lector estudioso. He de decir que la he amplia do para la publicación. El mundo griego genera conti nua bibliografía y hay que procurar estar al tanto de las novedades. En el apartado bibliográfico hay un subapar- tado de los repertorios bibliográficos más importantes y de las grandes obras de conjunto, así como de los dic cionarios, y otro de las principales revistas de la histo ria de la filosofía antigua (también de filología clásica, arqueología, etc.), agrupadas por países. Ambos subapar- tados pueden ser de gran utilidad. El lector encontrará en este libro, por las razones ya explicadas, terminología y expresiones que aluden al concurso-oposición, como, por ejemplo, programa, me moria, proyectos de investigación, etc. Por las razones también apuntadas no las hemos substituido: estoy se guro de que a ningún lector van a perturbar. Este libro no es una historia de la filosofía antigua tradicional; quiero decir, no es un despliegue cronológi co de los filósofos y sus teorías; aun cuando, evidente mente, las teorías aparecen en su esencia —muchas ve ces con detalle—, no era mi intención ofrecer una des cripción de los filósofos griegos y sus teorías; se trata, más bien, de un libro especulativo-metodológico, es de cir, en él reflexiono sobre la filosofía antigua, ofrezco perspectivas metodológicas de análisis en algunos casos novedosas, para abordar fructíferamente tan importan te período; por lo tanto, se requiere que el lector que intente adentrarse en él posea un mínimo conocimiento de las positividades de la filosofía antigua; quiero decir, debe conocer, siquiera mínimamente, las teorías y el lenguaje de los filósofos de la Antigüedad. 

La filosofía antigua (aquella que es fuente de nuestro pensar occidental; con tal puntualización descarto, por ejemplo, la filosofía china y otras) tiende su arco desde la época micénica hasta San Agustín. El lector notará que trato con más intensión y extensión la filosofía grie 13 ga propiamente dicha, en su división, ya clásica, de filo sofía griega arcaica, clásica y helenística. Por supuesto que también me refiero al cristianismo, a la filosofía de la época romana, a la patrística, etc. Sobre el cristianis mo he escrito poco, pero creo haber formulado ideas relevantes. Podría haberme excusado diciendo que to dos estos movimientos se inspiran en la filosofía griega anterior, por ejemplo, en Platón, en Aristóteles, en el epicureismo, en el estoicismo antiguo, lo cual es cier to; ahora bien, la razón de peso es que fundamentalmen te soy especialista en historia de la filosofía griega. Deseo que este libro arribe a dos buenos puertos: que sirva de reflexión y acicate a los ya conocedores del mundo antiguo, y de incitación a adentrarse en él a aquellos que lo conozcan menos. Por último, me parece oportuno resaltar que este li bro es excitante; quiere ello decir que ha sido conce bido y escrito para ser no solución de problemas ni ex plicación, siempre opinable, de ellos, sino presentación, clara y exhaustiva, de los problemas efundentes de la filosofía y cultura griegas; el lector, en la medida en que yo haya alcanzado la gracia de la claridad de la formulación, se verá incitado y excitado para imbri carse en esos problemas; la presente obra pretende des correr, apenas, pero sustancial y significativamente, el velo tras el cual se hallan los caminos a seguir para dar con la luz; y lo hace en forma de sugerencias y median te la oferta de una importante, selecta y adecuada bi bliografía para cada caso. 

Se trata, pues, de una obra que incita a la participa ción investigadora del lector. Es mi obligación avisar de la necesidad de leer todas las notas; de lo contrario se perderá irremisiblemente la trama intelectual de la obra. Tengo que agradecer a Rosa Rius Gatell su inesti mable ayuda en la corrección de las galeradas; ayuda prestada con generosidad, sensibilidad y mucha sabi duría. 14 Debo agradecer a la editorial Anthropos el haberse atrevido a publicar este libro de estructura no tradicio nal y de compleja composición, dadas las numerosísi mas notas y su desmesurada extensión. Antonio Alegre Gorri Barcelona, 26 de octubre de 1987

jueves, 11 de diciembre de 2025

EL CASTILLO FRANZ KAFKA ANÁLISIS DR ENRICO PUGLIATTI Y MÉNDEZ LIMBRICK



El castillo de Franz Kafka es una novela inconclusa que explora la lucha del individuo contra sistemas opacos de poder y burocracia. Su protagonista, K., encarna la tensión existencial entre el deseo de pertenencia y la imposibilidad de acceder a un orden superior, convirtiendo la obra en una metáfora de la alienación moderna.

📖 Contexto y características

  • Escrita en 1922, publicada en 1926 tras la muerte de Kafka, la novela quedó inconclusa.

  • Protagonista: K., un agrimensor que intenta acceder a las autoridades del Castillo, símbolo de un poder inaccesible.

  • Espacio narrativo: El Pueblo y el Castillo, escenarios sin coordenadas geográficas claras, funcionan como metáforas del mundo terrenal y celestial.

  • Estilo: Modernista y existencialista, con un tiempo narrativo irracional y una atmósfera de incertidumbre.

🔎 Temas centrales

  • Burocracia y poder: El Castillo representa un sistema administrativo inalcanzable, donde las reglas son arbitrarias y el acceso siempre negado.

  • Alienación existencial: K. simboliza al individuo moderno que busca sentido en un mundo indiferente.

  • Religión y teología: Algunos críticos interpretan el Castillo como metáfora del camino hacia Dios, inaccesible y lleno de obstáculos.

  • Inconclusión como sentido: El hecho de que la novela no tenga final refuerza la idea de que la búsqueda de sentido nunca se completa.

📚 Comparación crítica

AspectoValor en El castillo
BurocraciaLaberinto opaco, símbolo del poder moderno
ExistencialismoK. como figura del hombre alienado
ReligiónEl Castillo como metáfora del mundo celestial
Estilo narrativoTiempo irracional, atmósfera de incertidumbre
InconclusiónRefuerza la imposibilidad de alcanzar respuestas

⚖️ Crítica literaria

  • Fortalezas: La novela logra convertir la burocracia en un símbolo universal de alienación, anticipando debates filosóficos del siglo XX.

  • Debilidades: Su inconclusión puede frustrar a lectores que buscan resolución narrativa.

  • Legado: El castillo es considerado una obra de culto, más que de ventas, porque su fuerza está en la densidad simbólica y la capacidad de interpelar al lector sobre la condición humana.

📉 Crítica negativa de El castillo

  • Inconclusión frustrante: La novela quedó sin terminar y eso se percibe como una debilidad. El lector nunca obtiene resolución ni cierre narrativo, lo que puede generar sensación de obra incompleta más que de misterio deliberado.

  • Estilo excesivamente opaco: La prosa de Kafka en El castillo es densa, repetitiva y cargada de burocracia interminable. Para muchos lectores, esto se traduce en monotonía y agotamiento más que en profundidad filosófica.

  • Personajes planos: El protagonista, K., y los habitantes del pueblo carecen de desarrollo psicológico. Se convierten en figuras casi mecánicas, lo que puede alejar al lector que busca humanidad y complejidad emocional.

  • Simbolismo hermético: El Castillo como metáfora del poder, de Dios o de la burocracia resulta demasiado abstracto. La falta de claridad puede ser vista como un defecto: el texto exige interpretaciones constantes y no ofrece recompensas narrativas inmediatas.

  • Experiencia de lectura árida: Más que una obra que atrape, El castillo puede sentirse como un ejercicio intelectual frío, que sacrifica emoción y ritmo narrativo en favor de la alegoría.

⚖️ Balance crítico

Aunque El castillo es considerado un clásico por su valor simbólico y filosófico, desde una perspectiva negativa puede verse como una obra inacabada, árida y frustrante, más cercana a un borrador que a una novela lograda.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Bioy Casares. Diarios íntimos. Borges.


 

Bioy Casares. Diarios íntimos. Borges.

NOTA: SOBRE BORGES, AL FINAL  BORGES Y BIOY CASARES HOMBRES DE CARNE Y HUESO CON SUS VIRTUDES, ODIOS, DEFECTOS.
Viernes 10 de agosto de 1956.
BIOY: «Si viviera cien años ya no podría publicar en ninguna parte. Parece
lo contrario de Mallea, quien, insistiendo con sus novelas ilegibles,
se mantiene en el recuerdo. Mientras viva, Mallea será un escritor de algún
nombre; después se hundirá en el olvido, como si fuera de plomo.
¿Quién se atreverá a reeditar sus novelas? Nadie. Sabato también desaparecerá,
sin dejar rastro, después de la muerte. Es curioso el caso de Sabato:
ha escrito poco, pero ese poco es tan vulgar que nos abruma como
una obra copiosa». BORGES: «Nunca le tuve afecto.
Página 187.
Editorial: Destino.

“Del ranking al canon: quiénes sobreviven al tiempo” POR EL DR ENRICO PUGLIATTI Y MÉNDEZ-LIMBRICK


 

Diferencia entre ventas y grandeza literaria

  • Ventas: reflejan tendencias del momento, marketing editorial, accesibilidad y moda cultural.
  • Grandeza literaria: se mide por la capacidad de transformar el lenguaje, abrir nuevas perspectivas, resistir el paso del tiempo y dialogar con generaciones futuras.

Ejemplos históricos

  • Miguel de Cervantes: Don Quijote no fue un “best seller” inmediato, pero se convirtió en piedra angular de la literatura universal.
  • Franz Kafka: apenas publicó en vida y fue leído por pocos; hoy es considerado un autor fundamental.
  • Gabriel García Márquez: alcanzó ventas masivas y reconocimiento crítico, mostrando que ambas dimensiones pueden coincidir, pero no siempre lo hacen.

 Reflexión

Un escritor de grandes ventas puede ser un fenómeno editorial, pero un gran escritor es aquel que logra que sus palabras se conviertan en legado, que resistan el olvido y que transformen la sensibilidad de quienes lo leen.

Escritor de Ventas vs Escritor de Legado

Dimensión

Escritor de Ventas (Ceremonia efímera)

Escritor de Legado (Ceremonia perdurable)

Tiempo

Vive en el presente inmediato, depende de modas editoriales

Trasciende épocas, su obra se lee siglos después

Motivación

Popularidad, mercado, marketing

Transformar el lenguaje, abrir nuevas perspectivas

Recepción

Masas lectoras, consumo rápido

Lectores críticos, generaciones sucesivas

Duración

Éxito breve, puede desvanecerse

Permanencia, canon literario, memoria cultural

Ejemplos históricos

Best sellers olvidados con el tiempo

Cervantes, Kafka, Borges, García Márquez

Función simbólica

Espectáculo editorial, ceremonia de consumo

Ritual de resistencia, altar del legado

 Interpretación ritual

  • El escritor de ventas es como un fuego artificial: ilumina el cielo por un instante, atrae miradas, pero se disipa en humo.
  • El escritor de legado es como un altar de piedra: permanece, se convierte en lugar de peregrinación, y sostiene ceremonias de memoria y dignidad.

 Escritor de Ventas vs Escritor de Culto

Dimensión

Escritor de Ventas (popularidad inmediata)

Escritor de Culto (permanencia simbólica)

Tiempo

Vive del presente, depende de modas editoriales y marketing

Trasciende épocas, se lee en círculos selectos y luego se expande

Recepción

Masas lectoras, consumo rápido, fenómeno editorial

Minorías apasionadas, lectores fieles, círculos intelectuales

Duración

Éxito breve, puede desvanecerse con la moda

Permanencia, canon literario, influencia duradera

Función social

Entretenimiento, evasión, espectáculo editorial

Resistencia, crítica, transformación del lenguaje y la sensibilidad

Ejemplos típicos

Best sellers contemporáneos que dominan rankings

Kafka, Cortázar, Bolaño, autores que crecen con el tiempo

Función simbólica

Fuego artificial: ilumina y se apaga

Altar de piedra: permanece y convoca generaciones

 Interpretación ritual

  • El escritor de ventas es como un mercader en la plaza: su voz se escucha fuerte, atrae multitudes, pero se diluye cuando la feria termina.
  • El escritor de culto es como un sacerdote en la cripta: su obra se transmite en silencio, se comparte en círculos reducidos, y con el tiempo se convierte en legado.

Escritores de Ventas vs Escritores de Culto en Argentina

Dimensión

Escritores de Ventas (2025)

Escritores de Culto (canon literario)

Ejemplos actuales

Samanta Schweblin (El buen mal), Guillermo Saccomanno (Arderá el viento)

Jorge Luis Borges (Ficciones), Julio Cortázar (Rayuela), Roberto Bolaño (Los detectives salvajes)

Recepción

Masas lectoras, rankings de ventas, fenómeno editorial

Minorías apasionadas, círculos intelectuales, influencia duradera

Duración

Éxito inmediato, puede desvanecerse con la moda

Permanencia, canon literario, legado universal

Función social

Entretenimiento, consumo cultural rápido

Crítica, resistencia, transformación del lenguaje

Función simbólica

Fuego artificial: ilumina y se apaga

Altar de piedra: permanece y convoca generaciones

 

 Interpretación ritual

  • Samanta Schweblin y Saccomanno representan la ceremonia del presente, donde el mercado editorial consagra voces que dialogan con la actualidad y atraen multitudes.
  • Borges, Cortázar y Bolaño encarnan la ceremonia del culto, donde la obra se convierte en altar, resistiendo el tiempo y convocando generaciones sucesivas.

 

martes, 9 de diciembre de 2025

FRAGMENTO NOVELA BORRADOR EL VUELO DE LA URRACA MÉNDEZ-LIMBRICK

 ¿



¿Y tú quién eres? 

Pero, la llama-lengua, no contestó a lo preguntado. Y, sin embargo, se escuchó una voz: ¿Yo? Soy G… el Tiempo y el Espacio me convocaron y yo los convoqué. Soy un universo cerrado en sí mismo. Somos el Uno. Nunca descanso, recorro pupilas y sueños. Siempre estoy con los Hombres contando historias … Mis venas son lo eléctrico, el fotón es el latido de mi corazón, en mí danzan todas las memorias y los recuerdos del mundo … Y mi corazón está en todas partes …  

Todo me pertenece, y nada poseo… Conozco los secretos del mundo… Soy el gigante de todos los vicios, nunca he dormido y el sueño me es ajeno … Vigilante soy de placeres mundanos.  

Cuando nací, en mí se enroscó el Tiempo y la Memoria de los Hombres.... no tengo territorio preferido porque las naciones me pertenecen y me reclaman con prontitud.  

Soy corpúsculo, soy el éter, sustancia “hipotética” que todo lo puebla... soy ethos pero, también soy el pathos, imito las pasiones del Hombre: soy tristeza, delirio, padecimiento, y enfermedad. Imito lo Erótico y la Muerte... soy el número, lo matemático, la ecuación y el enigma. ...  

Soy la frontera de la Realidad... la frónesis, la esencia de todas las cosas del Universo... en mí converge el pensamiento humano. Hago temblar la lógica Aristotélica: soy su relojero máximo, sacudo sofismas y algoritmos... amo la paradoja y la moraleja... el Sueño no me pertenece, no tengo párpado... soy el ojo del cíclope errante. Soy vicio prohibido a mediodía, vicio postergado en la noche, Celestino de burdeles y de orgías... soy aire caliente, veneno en el ojo trashumante, mercader de envilecimientos... perversión oculta... placer del Hombre...  

Soy el que reina sin barca y – a veces sin mar.  

Soy la tentación primera, el brillo del bosque negro....  

¡Soy la Fábula del soñador... su fabulador máximo! 

Entonces, el dictador perturbado, preguntó de nuevo: 

¿Y a dónde te puedo encontrar? 

NOVELA PRINCIPIOS NOCTURNOS

https://editorial.uned.ac.cr/gpd-principios-nocturnos-9789968489386.html 


Principios nocturnos... Libro | Jorge Mendez Limbrick | Librería


Virtual UNED

Manuel Vicent El anarquista coronado de adelfas PRÓLOGO

 


Manuel Vicent

El anarquista coronado de adelfas

Manuel Vicent nació en 1936, es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y tiene estudios de Filosofía y Periodismo. Premio Alfaguara con la novela Pascua y naranjas. Ha publicado otras novelas y relatos y un estudio sobre García Lorca. Escribió en la Tercera Página en el diario Madrid, en la revista Hermano Lobo y ha hecho la crónica parlamentaria en El País, donde es colaborador actualmente.

De la obra que ahora presentamos el autor nos dice: «No sé si esto es una novela, ni siquiera si es un relato. Después de releer el original he llegado a la conclusión que esto solo es un libro de imágenes. Tengo una manera peculiar de escribir, un método compulsivo de decir las cosas: abro la manguera a toda presión y con la angustia de unos cien metros libres lleno doscientos folios en un mes. Lo que hay dentro de este mazo de papeles, en este caso, no es más que una serie de vivencias de cuarenta años de política traducida a estética. El tránsito de la dictadura a la democracia elaborada con las luces de una feria berebere. Por dentro del relato corre echando el bofe un protagonista alucinado. Vuela una esfumada figura de mujer. Lo demás se reduce a colocar el adjetivo exacto en el sitio oportuno. En el fondo este libro es un ejercicio literario, escrito con una pacífica intención diabólica de lamerse las heridas en público. Creo que es un apunte para una destrucción».

domingo, 7 de diciembre de 2025

El esoterismo occidental en Iberoamérica (siglos XVI al XX) FRAGMENTO DE LA INTRODUCCIÓN


 

Introducción 

 El esoterismo occidental en Iberoamérica (siglos XVI al XX). Objeto, límites, antecedentes, periodización y método histórico-difusionista. Excursus previo: transhistoriedad, colonialismo intelectual, esoterismo, Global History, anacronismo histórico Juan Bubello El objeto de este libro, integrado por dos tomos, es la his toria del esoterismo occidental en la Iberoamérica de los siglos XVI-XX.1 Sabemos que, hace una década, comenzó a criticarse la pertinencia del concepto esoterismo seguido de su precisión terminológica occidental (Granholm, 2013: 17-36; Asprem, 2014: 3-33); y que este concepto de esoterismo occidental fue puesto en debate en el último trienio por un grupo de jóve nes colegas que se mostraron a favor de su sustitución por el de esoterismo (sin más) —pues la expansión de los horizontes ha cia otros territorios culturales y geográficos, los nuevos tópi cos, áreas de investigación y disciplinas, así como también los peligros que implicarían una automarginalización y autoaisla miento académicos, ameritarían abandonar la especificación ‘occidental’ (la cual sería un obstáculo para la propagación de nuestro campo y reproduciría una narrativa eurocéntrica)— y 1 Este libro se inscribe y fue financiado dentro del proyecto FILOCyT 2022-2024 “Esoterismo y po lítica en las cortes europeo-occidentales del siglo XVI: conflictos, apologías, persecuciones, pro tecciones y mecenazgos”, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (aprobado por Res. CD. 631/2022). Cód. FC22-066 (Dir. Dr. Juan Bubello). 11 en pos de un enfoque no-difusionista (Asprem y Strube, 2021: 241-251) anclada en la Global Religious History (Strube, 2021: 45-66; Strube, 2023: 1-24) o directamente la Global History (Villalba, 2021: 104; Asprem y Strube, 2021: 241-251) —que incluyese los aportes de los enfoques poscoloniales, decolo niales y de la perspectiva de género—. Esa propuesta merece toda su atención y debe ser pensa da —lo está siendo actualmente— en sus partes constitutivas por nuestra comunidad de especialistas. 

De hecho, ya se in trodujo la cuestión de los problemas que atañen a la traduc ción lingüística (Hanegraaff y Mukhopadhyay, 2023: 1-30). Pero para adentrarnos en el estudio de las fuentes históri cas relativas a las prácticas, las representaciones, los agentes, los objetos y los discursos atinentes a un marco histórica mente situado, esto es, la Iberoamérica de los siglos XVI al XX, optamos aquí por el concepto de esoterismo occidental (Faivre, 1992; 1994); y, entre los métodos de abordaje vigentes en nuestro campo (Asprem, 2014: 3-33; Crockford y Asprem, 2018: 1-23) acudimos al enfoque histórico-difusionista (Hanegraaff, 2015: 86; Pasi, 2016: 143-144; Bubello, 2017a: 39).

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 Esta elección merece un excursus sobre tres peligros me todológicos que sí deseamos apuntar dentro de los debates actuales brevemente resumidos ut supra y con miras a sus eventuales desarrollos futuros: transhistoriedad, colonialismo intelectual y anacronismo histórico. Centrémonos en un objeto lindante y cronológicamente anterior al que abordamos en este libro, es decir, las com plejas y extendidas sociedades-culturas nativas que habita ban (lo que ahora llamamos) ‘América’, antes de la invasión 12 Juan Bubello europea iniciada a fin del siglo XV. Si este objeto fue aborda do por copiosa bibliografía que estudió sus múltiples aristas —desde la historia económica, social, política, cultural, re ligiosa (e incluso recibió atención de otras disciplinas como la arqueología, antropología, etcétera)—, nos preguntamos: ¿puede entonces nuestra comunidad de especialistas incluir a los agentes, las prácticas y las representaciones cultura les de, por caso, los ‘aztecas’ en su ‘Tenochtitlán’ (hasta circa 1492-1521) en nuestro campo de estudios sobre el esoterismo occidental, o, quizás, ha de intervenírselo intelectualmente en términos de esoterismo (a secas) desde la Global History? La categoría faivriana no solo permitió hacer visible el profundo conflicto que tenemos quienes defendemos enfo ques historicistas respecto a miradas religionistas (Hanegraaff, 2016: 166; Bubello, 2020: 228-250); sino que además nos previno de sucumbir en abordajes transhistóricos (Hanegraaff, 2015: 58).

 Así, en primer término, enfaticemos que desde el momento en que eventualmente se pretenda usar una he rramienta intelectual cuyo fin (era y) es estudiar una de las “especificidades” de la tradición occidental,2 para aplicarla ‘vis faciens a las sociedades-culturas originarias que estuvieron ajenas a ella al menos hasta fines del siglo XV3 (sean aztecas o cualquiera de los otros grupos nativos, desde los Chīchīmēkatl 2 3 Coincidimos con Hanegraaff cuando precisó que “[…] To avoid any confusión […] it should be clear that the adjective ‘Western’ is not understood here as a qualifier within a larger field, de marcating the occidental section of some general world-wide ‘esotericism’. On the contrary, it is meant to highlight the specificity of esotericism understood as an inherently Western domain of research, in contrast to globalizing or universalizing understandings of the term” [(…) Para evitar cualquier confusión (…) debe quedar claro que el adjetivo ‘occidental’ no se entiende aquí como un calificativo dentro de un campo más amplio, demarcando la sección occidental de algún ‘esote rismo’ general a nivel mundial. Por el contrario, pretende resaltar la especificidad del esoterismo entendido como un dominio de investigación inherentemente occidental, en contraste con las interpretaciones globalizadoras o universalizadoras del término]. (2013: 15, traducción propia). Nos referimos a este umbral temporal pues las exploraciones y asentamientos de pueblos nórdicos en las regiones del noroeste de América del Norte, datadas entre los siglos X y XII Introducción 13 al norte hasta los Selk’nam del extremo sur en lo que actual mente se denomina Tierra del Fuego) el análisis histórico caerá inexorablemente dentro del abismo de la transhisto riedad. Por eso ya enfatizamos que, al concordar… […] con el uso tradicional de esoterismo como categoría histórica en el sentido de entenderlo como un tipo de fenómeno específico de la historia cultural ‘occiden tal’, […] las prácticas y representaciones autóctonas americanas ‘antes de la Conquista’ no pertenecen al ‘esoterismo occidental’: es un ‘otro cultural’ totalmen te ajeno […]. (Cursiva original; Bubello, 2017a: 43, n. 7; 2020: 226; 2021a: 165, n. 5) Pero citemos a nuestro colega José R. Chaves, quien advir tió el segundo problema metodológico: […] el término esoterismo solo es aplicable en stricto sensu […] en América, solo después de la llegada de los europeos. 

No habría, pues, un esoterismo prehispá nico, por lo que, para hablar de prácticas y discursos más o menos equivalentes en las culturas originarias, habría primero que reflexionar y quizás generar otras categorías respetuosas de sus particularidades (sobre una base histórica, antropológica y lingüística), y no aplicar un concepto occidental a secas, con base en datos parciales y descontextualizados, en un acto de colonialismo intelectual. (2015: 125) Ahora bien, si este objeto preciso del lapso precolonial americano no es susceptible de ser abordado merced al (demostradas por investigaciones históricas y arqueológicas), no generaron desde ese momento —cómo se sabe— una invasión y conquista europea generalizada de todo el continente. 14 Juan Bubello clásico concepto faivriano so pena de caer en la transhistorie dad o en un acto de colonialismo intelectual; veamos, en tercer término, si puede serlo merced al concepto de esoterismo des de la Global History. La historia global fue caracterizada como un tipo de en foque histórico (nacido en ciertos círculos académicos an gloamericanos desde 2001 con el desarrollo de la llamada ‘‘globalización’’) para pensar interconexiones, entrelazamien tos relacionales e influencias recíprocas a escala transnacio nal, suprarregional e incluso mundial, superando lo que se tildó insistentemente como las ‘‘antiguas’’ miradas ‘‘eurocén tricas’’ o ‘‘nacionales’’ del siglo XX (Conrad, 2016: 1-16). 

Pese a este gran esfuerzo de definición, señalaremos que a la fecha no existe consenso entre los propios colegas que defienden esta ‘‘historia global’’ sobre su objeto, método, antecedentes, etcétera (y los intensos debates entre ellos persisten).4 Pero, incluso más allá de este problema puntual, ese en foque histórico tampoco sería idóneo en nuestro campo para abordar un (eventual) esoterismo (a secas) de los pueblos originarios americanos en el marco temporal previo a 1492: sencillamente, porque la interconexión histórica (económi ca, política, social, demográfica, material, cultural, religiosa, lingüística, etcétera) entre nativos de América y oriundos de Europa no se habrá establecido sino hasta después de esa fecha. 4 Uno de sus principales cultores, desde la Universidad de Princeton, ha subrayado que la “[…] logic of global history tended to dwell on integration and concord, rather than disintegration and discord” [La lógica de la historia global tendía a centrarse en la integración y la concordia, más que en la desintegración y la discordia] (Adelman, 2017, traducción propia); mientras que otros dos, desde el Colegio de México, reconocieron que aunque “el número de publicaciones al respecto crece sin cesar, y contamos ya con algunas revistas especializadas […] no hay ningún acuerdo sobre cómo definir la historia global, ni precisar el campo que abarca o la metodología que requiere” (Hausberger y Pani, 2018: 177-178). Incluso se reconoció (con valorable franqueza) que la “[…] global history is a charismatic field [but] it is small and weak” [La historia global es un campo carismático [pero] es pequeño y débil] (Drayton y Motadel, 2018: 8, traducción propia). Introducción 15 Entonces, como este hito es fundamental y resulta innega ble para cualquier análisis histórico,5 el énfasis en el “factor espacial” que trae el enfoque de la historia global cederá ante la impronta del “factor tiempo” (la diacronía) o caerá en un grosero anacronismo metodológicamente inaceptable. 5 16 Esta ineludible marca temporal fue también calibrada, por caso, incluso por latinoamericanistas e indigenistas interesados en relacionar sus respectivos objetos con la Historia Global. 

Pongamos dos ejemplos, entre tantos. Desde la Universidad de Bristol, el latinoamericanista Matthew Brown señaló, en el propio Journal of Global History, que para definir una “Global history of Latin America”, debía comprenderse que: “[…] The first key period in which Latin America influenced and shaped global history is the well-known Columbian exchange from around 1500. Ever since the residents of the islands of the Caribbean observed the arrival of Christopher Columbus’ ships in 1492, Latin America has participated in global crises and international commercial, political, and social networks. Columbus’ arrival began the exchange of products, peoples, and practices that created the conditions for the ascendance of empires ruled nominally from Madrid, London, Paris, and Lisbon, and a degree of transculturation, syncretism, and hybridity between cultures and religions.” [El primer período clave en el que América Latina influyó y moldeó la historia glo bal es el conocido intercambio colombino de alrededor de 1500. Desde que los habitantes de las islas del Caribe observaron la llegada de los barcos de Cristóbal Colón en 1492, América Latina ha participado en crisis globales y redes comerciales, políticas y sociales internacionales. La llegada de Colón inició el intercambio de productos, pueblos y prácticas que crearon las condiciones para el ascenso de imperios gobernados nominalmente desde Madrid, Londres, París y Lisboa, y un grado de transculturación, sincretismo e hibridación entre culturas y religiones] (2015: 379, tra ducción propia). Por su parte, al otro lado del Atlántico, desde la Universidad de Saskatchewan el indigenista Ken Coates, buscando también definir una “A Global History of Indigenous Peoples” de la actualidad, señaló que ese objetivo nació del “[…] desire to search for patterns and proces ses in the history of indigenous-newcomer encounter and to make connections across continents and centuries” [Deseo de buscar patrones y procesos en la historia del encuentro entre indígenas y recién llegados y de establecer conexiones a través de continentes y siglos] (2004: 1, traducción propia), pero advirtió la cuestión cronológica al indicar: “The Mayan and Inca peoples of Central and South America are the ancestors of large and complex societies that, at the time of European contact, dominated the region. Subsequent depopulation and Spanish conquest transformed these peoples into impoverished and colonized societies, sharing many economic and political characteristics with the so-called traditional indigenous cultures” [Los pueblos maya e inca de América Central y del Sur son los antepasados de sociedades grandes y complejas que, en la épo ca del contacto europeo, dominaban la región. 

El despoblamiento posterior y la conquista espa ñola transformaron a estos pueblos en sociedades empobrecidas y colonizadas, compartiendo muchas características económicas y políticas con las llamadas culturas indígenas tradicionales] (2004: 3, traducción propia). Juan Bubello Por ende, en este punto, sí es pertinente analizar la apro piación por aborígenes mestizos (Inca Garcilaso de la Vega, 1539-1616; Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, 1568-1648; etcéte ra) del platonismo europeo (Villalba, 2021: 90-93), porque son casos datables pos-1492; pero, ni el concepto de esoterismo occidental ni el de esoterismo (a secas) desde la Global History resultan herramientas intelectuales idóneas pasibles de ser aplicadas a las sociedades-culturas originarias que habitaron América durante los milenios previos a la invasión.6 En síntesis, trayendo como disparador la cuestión del caso de los “aztecas en su Tenochtitlán hasta circa 1492-1521” —para pensar así el objeto en general de los pueblos originarios de América antes de la Conquista— sugerimos observar en el marco de los debates actuales de nuestro campo: (I) que la (siempre bienvenida) ‘‘expansión de los horizontes’’ hacia otros territorios culturales y geográficos tiene, empero, límites; (II) que la (siempre bienvenida) incorporación de nuevos 6 Recientemente, se pretendió establecer una contraposición al citarse “[…] Bubello argued that the various autochthonous cultural practices prior to the colonization should be understood as a ‘cultural other totally alien’ but what is only historizable is the reappropriation/resignification of that universe by the colonizers. […] I demonstrated that the inverse situation —the appro priation of European culture by aborigines— is not only historizable, but that it is imperative to do” [Bubello argumentó que las diversas prácticas culturales autóctonas previas a la colonización deben entenderse como un ‘otro cultural totalmente ajeno’ pero lo único que es historizable es la reapropiación/resignificación de ese universo por parte de los colonizadores. (…) Demostré que la situación inversa —la apropiación de la cultura europea por parte de los aborígenes— no solo es historizable, sino que es imperativo hacerla] (Villalba, 2021: 99, traducción propia). Dicho contraste es falaz pues, 1) de la propia cita surge mi énfasis puesto sobre el contexto previo a 1492; 2) los casos de situación inversa aplican históricamente solo al marco temporal que se ini cia después de 1492 (donde, obviamente, así como los colonizadores se apropian de las culturas autóctonas, los aborígenes hacen lo propio con las de los invasores europeos); 3) esta carencia de exactitud cronológica aparece evidenciada también en la (engañosa) pregunta del título “The Occult Among the Aborigines of South America?” (Villalba, 2021: 88), que no identifica con rigor histórico al objeto y marco temporal allí abordado, es decir aborígenes mestizos/ pos-1492 —ob jeto de la historia, claro está, disímil al de los aborígenes/ pre-1492 a los que nos hemos referido, los cuales (otra vez) “no pertenecen al esoterismo occidental (pues sin dudas son) un ‘otro cultural’ totalmente ajeno.”—. Introducción 17 tópicos, áreas de investigación y disciplinas no debería me noscabar el rigor metodológico necesario para prevenir, al menos, los tres peligros aquí indicados: transhistoriedad, colo nialismo intelectual, anacronismo histórico.

jueves, 4 de diciembre de 2025

molinari ricardo selección de poemas de el imaginero 1927

 


molinari ricardo selección de poemas de el imaginero 1927

 "MARTÍN FIERRO tiene fe en nuestra fonética, en nuestra visón, en nuestros modales, en nuestro oído, en nuestra capacidad digestiva y de asimilación.”

 Manifiesto de Martín Fierro, mayo de 1924 "Ricardo Güiraldes entierra sus libros en un pozo de la estancia para "que se pudran'”'. Memoria del periódico Martín Fierro, 1949

 PRÓLOGO EL IMAGINERO de RICARDO MOLINARI En 1927 el joven Ricardo Molinari publicó su primer libro: El imaginero. El gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear comenzaba el último año de su mandato mientras se acercaban las elecciones —acontecimiento que jalonaría el fin del semanario Martín Fierro: 45 números en cuatro años y una tirada de 25.000 ejemplares- que en octubre de 1928 llevaron a don Flipólito Yrigoyen por segunda vez a la presidencia. 

 Editado por el sello Proa, El imaginero tiene, en una suerte de segunda tapa, un dibujo plagado de símbolos que firma la artista Norah Borges (la primera ilustradora de la literatura argentina) que preanuncia y representa los poemas. Porque si un imaginero es un pintor de imágenes, entonces esta tapa con la niña/mujer de rostro virginal es una representación de la poesía que vamos a leer. La voz del imaginero evoca. Un aire melancólico da vida y envuelve cada respiración, cada verso del libro. 

El clima paraíso perdido, recurrente en la obra de Molinari, sentó sus bases en estos escritos de juventud donde sí, se evoca pero con un lenguaje distanciado del posmodernismo de Arturo Capdevila, Enrique Banchs, Leopoldo Lugones o Alfonsina Storni porque este rememorar eligió abrevar en lo nuevo; en lo ultra de la vanguardia ultraísta, en cruce con un clasicismo atemporal, moderno, que de aquí en más será la marca en orillo de la obra de Molinari. Para decirlo con el lenguaje del manifiesto martínfierrista, El imaginero emana innovación y argentinidad, es aparcero y tributario del Borges que en la revista Proa había sentenciado que "la pampa y el suburbio son dioses”. 

En efecto, se trata de un libro escrito desde la juventud y desde la vanguardia. Un aire próximo a la llamada poesía lárica, aquella que recupera un pasado edénico, elemental, recorre a este libro y en mayor o menor grado atraviesa la obra de Molinari. El viento del sur, los patios, los pájaros, la ciudad más linda del sur, es decir, Buenos Aires; los poblados de la pampa, las muchachas en flor, aquellos brazos y aquellas trenzas, la amistad, los diminutivos: son el magma de El imaginero. En tanto, apenas unos años antes, en 1922, en Nueva York se publicaba "Tierra Baldía” de T. S. Eliot; en Lima, "Trilce” de César Vallejo y Girondo editaba en París los "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía” que con "Calcomanías” (1925) afirmaría en el Río de la Plata su legado de ruptura con la métrica y la rima. Mientras, Güiraldes escribía a un colega francés que "los diarios (argentinos), al hacer el balance literario de fin de año, ni nos mencionan”. 

En 1928 Aldo Pellegrini fundaba Qué, la primera revista surrealista publicada en el Continente. El espíritu de época exudaba ruptura. Vanguardia. Aparecía El imaginero. Liana Wenner A mis cinco soledades. Nunca le mereció los dos oídos. Primer informe, ni uno el lisonjero. Bocángel LA ODA DESCALZA a Arturo Marasso Si todos mis días pendieran del pico de la paloma, la esperanza nunca se extraviaría con la tiniebla de la manzana. Todas mis miradas se van hacia el sur. Yo quiero un puerto lleno de veleros y una escuadra numerosa para que todo el mar sea nuestro y las bahías estén alegres. Los hombres que ayer volvieron de la guerra, hoy saben que su mundo siempre se encuentra debajo de tu mirada. ¡Y yo sé que algún día he de verte en la mitad del campo o en la sepultura del agua! Las mujeres de nuestro pueblo no olvidan mientras sus vidas van entre cosecha y derrumbe, que tú eres más eterno que el sol y más alto que la montaña, y que en tus manos el tiempo es un reloj desolado. Hoy que tu sombra me acobarda en el sueño, creo que mi horóscopo es una rosa deshecha que no supo defenderse. 

 Dame un velero que nunca haya naufragado para ir del norte hacia el sur: un velero que tenga todas sus velas acostumbradas al mar, y en la despedida de sus mástiles una veleta que no simule para la esperanza de los que todavía me quieren, una sirena. Yo no deseo ya una cortedad escandalosa ni el tumulto que no llegará a tener la fe del otoño ni la intimidad del aire ¡No me importa! La diligencia siempre fue para soñar la patria más grande. La diligencia iba de norte a sur, de este a oeste y el viajero podía contar los árboles y oír el canto de todos los pájaros, y tú estabas en el amanecer y en la oración... Tú que perdonas los pecados de los hombres y eres la presencia que nos acompaña sin verla, llora sobre la aridez de esta rosa, que quiero acordarme del mar... VELETA.

 Si el viento sur moja la cola de la veleta, la mañana se quedará húmeda y la noche templada. Yo quiero una rosa marinera y un lirio cárdeno El viento sur es navegante, navegante sudamericano, y trae su ropa mojada y la barba crecida de nubes. Yo quiero una rosa marinera, que nunca me haga probar el agua del mar. La ciudad más linda del sur es la de Buenos Aires y las veletas de todos sus templos tienen la cola mojada. ELEGÍA PARA EL RECUERDO PRESENTE. Elegía para que tu recuerdo nunca se vaya de mis ojos. Elegía para que yo nunca sepa tu desamparo si tu recuerdo llega a odiarme. Tus días nunca fueron mayores que los del paseo de la golondrina, y tu pesadumbre habrá sido tan profunda como mi sentimiento. 

 Tú no llegaste a conocer la pampa, la frescura del viento ni el nido del agua. ¡Y pensar que la tierra que te cubre es tan breve que tus ojos no la conocen! Si tú vivieras, tu sombra,qué dulzura no tendría para mis ojos; ya que todo lo hemos compartido en padre y madre y en ausencia. Yo no vería ya en mis sueños cómo crece aquella noche en agua, desde una grupa anciana y dolorosa, cruzando un pueblo donde ya existen mis cinco soledades. Elegía para que tu recuerdo nunca se vaya de mis ojos. El pueblo tenía una calle ancha, ¡ay,si tú volvieras,yo te contaría El pueblo tenía una calle ancha y yo siempre te veía en su fondo, con sol, aunque lloviera. El pueblo tenía una calle ancha para que yo te viera, pero tu destino nunca estuvo hecho para mi compañía. Elegía para que yo nunca sepa tu desamparo, si tu recuerdo llega a odiarme!

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Introducción Federico Peltzer POESIA SOBRE LA POESIA (En la literatura argentina

  Introducción Quizá la primera actitud del hombre, al evolucionar en el uso del leng ua- je, haya sido la de contar aquello que le había ...

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