Sepa el curioso lector de estas líneas, que tiene en sus manos el primer volumen de una colección. Una de las tres que en este año, de recordatorios y fastos sobre desastres y naci mientos, ha sacado a luz la Fundación Femando Villalón. Y al decir colecciones no crea el lector que tratamos de encender en él la pasión de coleccionista y el deseo de la ad quisición futura (que por otra parte, tampoco estaría mal), es tan solo que a partir de este volumen estamos haciendo público el compromiso de la Fundación de dar continuidad y sentido a su servicio de publicaciones.
Continuidad, al plantear que la edición de publicaciones no puede ser un deseo ocasional al amparo del viento político o la oportunidad reciente, sino el hábito consciente de poner perió dicamente en manos del interesado un conjunto de obras que puedan llegar a ser puntos de referencia para comprender y disfrutar de aquello que los moronenses somos o, acaso, preten demos ser.
Sentido, al comprender que una publicación local no tiene por qué ser localista, que usted, lector, ha adquirido o quizá se esté pensando en adquirir este libro no por la obligación de “lo hecho en Morón” sino por haber encontrado, desde su particu lar interés y gusto, el libro que disfrutará leyendo. Por eso ha nacido la colección “Literaria”. Para poder ofre cer la literatura realizada por autores vinculados de una u otra manera a Morón o que hayan escrito desde la perspectiva de lo local. Pero sin renunciar a la calidad necesaria para que llegue a todo aquel que en algún momento quiera disfrutar del placer de la imaginación y el sentimiento o la emoción de la buena literatura. Y esta obra, en concreto, reúne todas estas condiciones.
Lo de menos es la obligación para con el poeta bajo cuyo nombre nos amparamos. Lo importante es la necesidad que existía de poder ofrecer una línea de partida para acercar y difundir una obra poética de un escritor, D. Femando Villalón-Daoiz y Halcón, que apasiona a todo aquel que alguna vez ha tenido la oportunidad de apreciar sus creaciones, que deslumbra por la fuerza de su sentido poético y que, desgraciadamente, no se conoce tanto como su genio merece.
Esperamos, por tanto, que esta antología que presentamos gracias al magnífico trabajo y a la sensibilidad de su editora, Dolores Zamudio, pueda contribuir a redescubrir al “poeta de Andalucía la Baja” o, por lo menos, a que usted, lector, se deje seducir por la poesía de quien una vez necesitó escribir Con la pluma o con el cuerpo. Sin ropa de nadie. Sin levitas de academia, sin chaquets de sabios, sin trincheras de señorito. Sin la blusa del obrero tampoco; y libres y sin ropa y los pulmones plenos de respirar atrocidades bellas”. Diego Fernández González Vicepresidente del Patronato Municipal de Cultura Fundación Femando Villalón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario