Las Epístolas desde el Ponto de Ovidio son una obra elegíaca escrita en el exilio, marcada por la súplica, la nostalgia y la estrategia retórica para recuperar el favor imperial. Su comentario crítico revela una tensión entre la poesía como arte y la poesía como instrumento de supervivencia.
🏛️ Contexto y estructura
Escritas entre los años 13 y 16 d.C., durante el exilio de Ovidio en Tomis (actual Constanza, Rumanía), por orden del emperador Augusto.
Compuestas en cuatro libros, cada uno con varias cartas dirigidas a amigos, familiares y figuras influyentes en Roma.
Escritas en verso elegíaco, con un tono más directo y personal que las Tristia.
✒️ Comentario crítico
1. Poesía como súplica
Ovidio transforma la elegía en un instrumento de intercesión. Cada carta es una súplica disfrazada de arte, donde el poeta se presenta como víctima del poder imperial. La poesía deja de ser celebración para convertirse en estrategia de retorno.
2. Ambigüedad del tono
Aunque se muestra humillado, Ovidio no renuncia del todo a su ingenio. Hay momentos de ironía velada, de crítica encubierta, y de reafirmación de su talento. Esta ambigüedad convierte las Epístolas en un campo de batalla entre el arte y la censura.
3. Construcción del yo exiliado
El poeta se reinventa como figura trágica, aislada, enferma, rodeada de bárbaros. Esta imagen busca conmover a Roma, pero también mitifica su sufrimiento, elevándolo a símbolo de injusticia poética.
4. Retórica de la adulación
Ovidio recurre a elogios serviles hacia amigos y figuras del poder. Esta retórica, aunque efectiva, revela la fragilidad del poeta: su arte está condicionado por la necesidad de sobrevivir. La adulación se convierte en un ritual de obediencia estética.
5. Valor documental
Las Epístolas ofrecen una visión única de la vida en Escitia Menor, de las tensiones culturales entre Roma y sus fronteras, y del impacto del exilio en la subjetividad del artista. Son también un testimonio de la fragilidad del favor imperial y de la censura como acto político.
Dr. Enrico Pugliatti y Méndez - Limbrick.
***
OVIDIO /
Epístolas desde el Ponto Sabiduría, leyes, justicia, libertad, son los conceptos con que se inicia la introducción de este libro, inferida del estudio directo del texto a través de la versión: rítmica, actual, y muy próxima a las palabras y a los pensamientos del original. En el conjunto versión-estudio, la libertad y la amistad se convierten en temas paralelos, dado que las 46 epístolas están llenas de súplicas y de seos, consecuencia de la barbarie, inclemencia e incomodidad del sitio donde se escriben; y aun la supuesta adulación se resuelve en acre ironía, hiriente crítica y ataque personal a Augusto La libertad, en Ovidio, íntegra y plena, acaso medrosa, se acoge al recinto más elevado del hombre la mente, adonde llegan calamidades, miserias, hostilidad, guerras y muerte paseando pendones de provocación, y a cambio solo reciben del proscrito el desprecio de su resistencia. Al igual que la tierra del exilio del autor impide ser ocupada mostrando su aridez y desolación, así el se opone al halago del bienestar, atando y entregando a la voluntad de su verdugo los encrespados cardos de su ingenio, que desahogan su rencor en la critica, la burla y el ataque. Sobrepasa, con ello, sus mismos deseos, sus apremiantes súplicas y sus engañosas cortesías. José Quiñones M flgoza, el traductor, ha publicado en esta colección estas otras obras de Ovidio: Las tristes (1974) y Fastos (1985 y 1986).
***
Libro segundo i Llegó hasta acá también la fama triunfal del César, do apenas del Noto cansado lánguida llega el aura. Pensé que en región escítica nada dulce tendría: odio ya menos, que antes odié, tal sitio. Finalmente, lanzando de mis cuidados la nube, vi algo sereno, y di a mi fortuna engaños. Aunque el César no quiera que ningunos gozos me alcancen, querer puede empero que dense a cualquier sólo éstos. Aun los dioses, por ser con piedad alegre honrados por todos, mandan, por su ventura, que la tristeza déjese. Yo gozaré, atreverse a confesarlo es cierta locura, de esta alegría luego, si lo vetase él mismo. Cuanta vez Júpiter campos auxilia con útiles lluvias, mezclado a la mies suele crecer tenaz lampazo. Yo también, hierba inútil, siento al numen frugífero, y su ayuda sin ganas me auxilia muchas veces. Según sus propias fuerzas, los gozos de la mente cesárea son míos: nada tiene privado aquella casa. Gracias a ti, Fama, por ti la comitiva del triunfo fue contemplada por mí, entre los getas preso. Indicándolo tú, me enteré que ha poco innúmeros pueblos se habían juntado por ver de su jefe el rostro: y que Roma, que al orbe inmenso en vastas murallas encierra, PUBLIO OVIDIO NASÓN 25 tu mihi narrasti, cum multis lucibus ante fuderit assiduas nubilus Auster aquas, numine caelesti solem fulsisse serenum, cum populi vultu conveniente die, atque ita victorem cum magnae vocis honore 30 bellica laudatis dona dedisse viris, claraque sumpturum pictas insignia vestes tura prius sanctis inposuisse focis, iustitiamque sui caste placasse parentis, illo quae templum pectore semper habet, 35 quaque ierit felix adiectum plausibus omen, saxaque roratis erubuisse rosis; protinus argento versos imitantia muros barbara cum pictis oppida lata viris, fluminaque et montes et in altis proelia silvis, 4o armaque cum telis in strue mixta sua, deque tropaeorum, quod sol incenderit, auro aurea Romani tecta fuisse fori, totque tulisse duces captivis addita collis vincula, paene hostis quot satis esse fuit. 45 maxima pars horum vitam veniamque tulerunt, in quibus et belli summa caputque Bato, cur ego posse negem minui mihi numinis iram, cum videam mitis hostibus esse déos? pertulit hie idem nobis, Germanice, rumor, 50 oppida sub titulo nominis isse tui. atque ea te contra nec muri mole nec armis nec satis ingenio tuta fuisse loci, di tibi dent annos, a te nam cetera sumes, sint modo virtuti témpora longa tuae.
29 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II había tenido apenas para hospedajes sitio. Tú me narraste, aunque muchos días antes el Austro nublado había vertido asiduas aguas, que el sol por voluntad celeste había brillado sereno, al semblante del pueblo estando acorde el día, y así, que el vencedor con honor de voz magna a varones que alabó, bélicos dones había entregado y, habiendo de tomar las vestes pintadas, claras insignias, antes inciensos puso sobre los fuegos santos, y religiosamente de su padre aplacó la justicia, la cual en aquel pecho siempre un santuario tiene, y, por donde iba, el presagio feliz se unió a los aplausos, y una lluvia de rosas enrojeció las piedras; detrás, se llevaron, en plata, imitando muros deshechos, con pintados varones, las fortalezas bárbaras, los ríos, y los montes y las luchas en selvas espesas, y sus armas con lanzas en un montón mezcladas, y desde el oro de los trofeos, que el sol incendiaba, áureos los techos del foro romano fueron, y que tantos jefes llevaron sobre sus cuellos cautivos puestas cadenas, casi cuanto hoste a ser bastaba. De éstos, la máxima parte recibió el perdón y la vida, entre ellos Batón, de la guerra cabeza y mando. ¿Por qué yo negaré que pueda la ira del numen menguárseme, al ver que los dioses son a enemigos, blandos? Este mismo rumor me dio anuncio, Germánico, que so el título de tu nombre las plazas iban. Y que bien contra ti no defendióles ni altura del muro, ni armas, ni condición del sitio. Que años te den los dioses, pues de ti tomarás otras cosas, PUBLIO OVIDIO NASÓN 55 quod precor, eveniet: sunt quiddam oracula vatum: nam deus optanti prospera signa dedit. te quoque victorem Tarpei’as scandere in arces laeta coronatis Roma videbit equis; maturosque pater nati spectabit honores, 60 gaudia percipiens, quae dedit ipse suis. iam nunc haec a me, iuvenum belloque togaque máxime, dicta tibi vaticinante nota, hunc quoque carminibus referam fortasse triumphum, sufficiet nostris si modo vita malis, 65 imbuero Scythicas si non prius ipse sagittas, abstuleritque ferox hoc caput ense Getes. quae si me salvo dabitur tua laurea templis, omina bis dices vera fúisse mea. I I Ille domus vestrae primis venerator ab annis, pulsus ad Euxini Naso sinistra freti, mittit ab indomitis hanc, Messaline, salutem, quam solitus praesens est tibi ferre, Getis. 5 ei mihi, si lecto vultus tibi nomine non est qui fuit, et dubitas cetera perlegere! perlege, nec mecum pariter mea verba relega: urbe licet vestra versibus esse meis. non ego concepi, si Pelion Ossa tulisset, ío clara mea tangi sidera posse manu, nec nos Enceladi dementia castra secuti in rerum dominos movimus arma déos, nec, quod Tydidae temeraria dextera fecit, numina sunt telis ulla petita meis.
30 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II que sólo tu virtud tenga unos tiempos largos. Se hará lo que ruego: las sentencias de los vates son algo: pues dios me otorgó a mí, que pido, signos prósperos. En coronados caballos también te verá Roma alegre subir vencedor a las tarpeyas cumbres; y el padre observará los honores maduros de su hijo, percibiendo los gozos que él mismo dio a los suyos. Oh tú, el mayor de los jóvenes, ya en la paz ya en la guerra, nota ya hoy que esto a ti vaticinando dije. Quizá en mis cármenes referiré también este triunfo, si es que la vida para mis males basta, si antes yo mismo no tiño escíticas flechas, ni el geta feroz esta vida con su puñal me arranca. Pues si, estando yo salvo, se da tu laurel a los templos, dirás que mis presagios fueron dos veces ciertos. II Aquel Nasón, quien veneró desde sus años primeros tu casa, a izquierda de estrecho Euxino echado, te envía, Mesalino, este saludo, que darte presente acostumbró, desde los indomados getas. ¡Ay de mí, si, leído mi nombre, no tienes el rostro que tuviste y dudas leer entero lo otro! Lee hasta el fin, ni junto conmigo mis voces relegues: a mis versos estar en tu ciudad es lícito. Yo no imaginé que, si el Osa al Pelión soportase, por mi mano astros claros pudieran ser tocados, ni yo, siguiendo de Encélado los campamentos dementes, contra dioses dueños de cosas blandí las armas, ni, cosa que hizo la diestra temeraria del Tídida, PUBLIO OVIDIO NASÓN 15 est mea culpa gravis, sed quae me perdere solum ausa sit, et mullum maius adorta nefas, nil nisi non sapiens possum timidusque vocari: haec duo sunt animi nomina vera mei. esse quidem fateor meritam post Caesaris iram 20 difFicilem precibus te quoque iure meis; quaeque tua est pietas in totum nomen Iuli, te laedi, cum quis laeditur inde, putas, sed licet arma feras et vulnera saeva mineris, non tamen efificies ut timeare mihi. 25 puppis Achaemeniden Graium Troiana recepit, profuit et Myso Pelias hasta duci. confugit interdum templi violator ad aram, nec petere ofifensi numinis horret opem. dixerit hoc aliquis tutum non esse. fatemur. 30 sed non per placidas it mea puppis aquas, tuta petant alii: fortuna misérrima tuta est, nam timor eventus deterioris abest. qui rapitur spumante salo, sua brachia tendens porrigit ad spinas duraque saxa manus, 35 accipitremque timens pennis trepidantibus ales audet ad humanos fessa venire sinus, nec se vicino dubitat committere tecto, quae fugit infestos territa cerva canes, da, precor, accessum lacrimis, mitissime, nostris, 40 nec rigidam timidis vocibus obde forem, verbaque nostra favens Romana ad numina perfer, non tibi Tarpeio culta Tonante minus, mandatique mei legatus suscipe causam: nulla meo quamvis nomine causa bona est.
31 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II fue atacada por mis lanzas deidad ninguna. Es grave mi culpa, mas ella a perderme a mí solo se atrevió y no intentó ningún mayor delito. Nada, sólo no sabio y tímido puedo ser nominado: de mi alma estos dos son los verdaderos nombres. Confieso, por cierto, después de la ira justa del César, que en derecho aun tú a mis preces difícil eres; y es tal tu piedad a todo nombre julio, que piensas tú ser dañado, cuando alguien de allí es dañado. Pero, aunque lleves armas y me amenaces de crueles heridas, no harás, empero, que seas por mí temido. La popa troyana recibió al griego Aqueménide, y útil fue la lanza péliada al jefe misio. El profanador de un templo se acoge a veces al ara y no teme la ayuda pedir de ofenso numen. Alguien dirá que esto no es seguro. Confieso. Mas mi popa no marcha por aguas plácidas. Lo seguro otros quieran: segura es mi fortuna misérrima, pues el temor de un caso peor le falta. Quien por ola espumante es jalado, tendiendo sus brazos, a espinas y duras rocas su mano ofrece: y el ave que teme al halcón de trepidante plumaje, osa cansada llegar a humanos senos; y no duda confiarse al techo vecino, la cierva que huye espantada de los hostiles canes. Dales, te ruego, suavísimo, acceso a mis lágrimas, y no cierres la rígida puerta a mis voces tímidas, y favoreciendo mi verbo a romanos númenes llévalo, por ti no, que el Tonante tarpeyo, honrados menos, y legado de mi mandato a tu amparo acoge mi causa: PUBLIO OVIDIO NASÓN 45 iam prope depositus, certe iam frigidus aeger, servatus per te, si modo servor, ero. nunc tua pro lassis nitatur gratia rebus, principis aeterni quam tibi praestat amor, nunc tibi et eloquii nitor ille domesticus adsit, 50 quo poteras trepidis utilis esse reis. vivit enim in vobis facundi lingua parentis, et res heredem repperit illa suum. hanc ego, non ut me defendere temptet, adoro: non est confessi causa tuenda rei. 55 num tamen excuses erroris origine factum, an nihil expediat tale movere, vide, vulneris id genus est quod, cum sanabile non sit, non contrectari tutius esse puto, lingua, sile! non est ultra narrabile quicquam. 60 posse velim ciñeres obruere ipse meos. sic igitur, quasi me nullus deceperit error, verba fac, ut vita, quam dedit ipse, fruar; cumque serenus erit vultusque remiserit illos, qui secum terras imperiumque movent, 65 exiguam ne me praedam sinat esse Getarum, detque solum miserae mite, precare, fugae. tempus adest aptum precibus. valet ille videtque quas fecit vires, Roma, valere tuas. incolumis coniunx sua pulvinaria servat; 70 promovet Ausonium filius imperium; praeterit ipse suos animo Germanicus annos, nec vigor est Drusi nobilitate minor, adde nurus neptesque pias natosque nepotum ceteraque Augustae membra valere domus;
32 EPÍSTOLAS DESDE
EL PONTO II aunque bajo mi nombre ninguna causa es buena. Ya casi depuesto, ciertamente enfermo ya frío, si acaso me salvo, por ti seré salvado. Hoy tu amistad, que el amor del príncipe eterno te otorga, se encamine a favor de mis adversas cosas. Hoy también llegue a ti aquel de elocuencia doméstico brillo, con que útil ser podrías a temblorosos reos. Vive en ti, pues, la lengua de tu padre facundo, y aquella materia a su heredero encuentra. Yo, no para que intente defenderme, la imploro: no causa de confeso reo ampararse debe. Ve, empero, si por origen de mi error excusas el hecho, o si en nada conviene el remover aquello. Es tal esta especie de herida que, aunque no sea sanable, es más seguro, pienso, que no se toque. ¡Cállate lengua! Más allá nada puede narrarse. Yo mismo mis cenizas poder cubrir quisiera. Habla así, pues, como si ningún error me engañase, porque de la vida, que él mismo me dio, disfrute; y cuando esté sereno y aquellos gestos aparte, los cuales consigo tierras e imperio mueven, ruego que de getas no deje que sea yo presa exigua, y dé un suelo tranquilo a mi infeliz exilio. Apto está el tiempo a las preces. El es poderoso y observa que tú, Roma, tus fuerzas, que él hizo, tienes. Incólume la esposa, conserva su tálamo; el hijo ensancha la jurisdicción ausonia; en valor sobrepasa sus años Germánico mismo; menor que su nobleza no es el vigor de Druso. Une que están sanos sus nueras y nietas pías, e hijos PUBLIO OVIDIO NASÓN 75 acide triumphatos modo Paeonas, adde quieti subdita montanae brachia Daimatiae. nec dedignata est abiectis Illyris armis Caesareum fámulo vertice ferre pedem. ipse super currum placido spectabilis ore so témpora Phoebea virgine nexa tulit. quem pia vobiscum proles comitavit euntem, digna párente suo nominibusque datis, fratribus adsimiles, quos próxima templa tenentis divus ab excelsa Iulius aede videt. 85 his Messalinus, quibus omnia cedere debent, primum laetitiae non negat esse locum, quicquid ab his superest, venit in certamen amoris: hac hominum nulli parte secundus erit. hanc colet ante diem qua, quae decreta merenti, 90 venit honoratis laurea digna comis. felices, quibus, o, licuit spectare triumphos et ducis ore déos aequiperante frui! at mihi Sauromatae pro Caesaris ore videndi terraque pacis inops undaque viñeta gelu. 95 si tamen haec audis et vox mea pervenit istuc, sit tua mutando gratia blanda loco, hoc pater ille tuus primo mihi cultus ab aevo, siquid habet sensus umbra diserta, petit, hoc petit et frater, quamvis fortasse veretur íoo servandi noceat ne tibi cura mei. tota domus rogat hoc, nec tu potes ipse negare et nos in turbae parte fuisse tuae. ingenii certe, quo nos male sensimus usos, Artibus exceptis, saepe probator eras.
33 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II
de sus nietos, y otros miembros de agusta casa; une a peonios poco ha conquistados, une los brazos de montuosa Dalmacia, a la quietud sujetos. Y no desdeñó la Iliria, deponiendo las armas, sufrir sobre servil cabeza el pie del César. El mismo visible, sobre su carro, con plácido rostro, llevó atadas sus sienes con la febea virgen. A quien marchando, acompañó contigo la prole piadosa, digna de su padre y de los nombres dados, iguales a los hermanos que, teniendo próximos templos, ve desde su excelsa casa el divino Julio. No niega a éstos Mesalino, a quien deben todas las cosas ceder, que tengan el primer lugar de alegría. Lo que sobra de éstos, al certamen de amor corresponde: en tal parte a ningún hombre será segundo. Querrá primero ese día en que el digno laurel, que otorgado al bienhechor, cae sobre honorables crines. ¡Oh, felices a quienes asistir a los triunfos es lícito y gozar del rostro, a dioses igual, del jefe! Yo, en cambio, en vez del rostro del César ver debo saurómatas, y de paz tierra inope, y onda por hielo atada. No obstante, si estas cosas escuchas y allá mi voz llega, sea blanda tu gracia para mudarme el sitio. Ese tu padre, que honré desde mi edad primera pide esto, si algún sentido su sombra elocuente tiene. Pide esto tu hermano también, aunque acaso recela que el cuidado de mi salvación te dañe. Toda tu casa ruega esto, y negar no puedes tú mismo que yo en parte también fui de la turba tuya. Excepto las Artes, a menudo en verdad aprobabas PUBLIO OVIDIO NASÓN 105 nec mea, si tantum peccata novissima demas, esse potest domui vita pudenda tuae. sic igitur vestrae vigeant penetralia gentis, curaque sit superis Caesaribusque tui: mite, sed iratum mérito mihi, numen adora, 110 eximat ut Scythici me feritate loci. difficile est, fateor, sed tendit in ardua virtus, et talis meriti gratia maior erit. nec tamen Aetnaeus vasto Polyphemus in antro accipiet voces Antiphatesve tuas, 115 sed placidus facilisque parens veniaeque paratus, et qui fulmíneo saepe sine igne tonat. qui cum triste aliquid statuit, fit tristis et ipse, cuique fere poenam sumere poena sua est. victa tamen vitio est huius dementia nostro, 120 venit et ad vires ira coacta suas. qui quoniam patria toto sumus orbe remoti, nec licet ante ipsos procubuisse déos, quos colis, ad superos haec fer mandata sacerdos, adde sed et proprias ad mea verba preces. 125 sic tamen haec tempta, si non nocitura putabis. ignosces. timeo naufragus omne fretum. I I I Máxime, qui claris nomen virtutibus aequas, nec sinis ingenium nobilitate premi, cuite mihi— quid enim status hic a funere differt?— supremum vitae tempus adusque meae, 5 rem facis, afflictum non aversatus amicum, qua non est aevo rarior ulla tuo.
34 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II mi ingenio, de cual sentí que yo usé mal. Y a tu casa no puede mi vida ser vergonzosa, si sólo quitas los pecados más recientes. Así pues los santuarios de tu familia florezcan, y supernos y Césares tengan de ti cuidado: el suave numen, mas para mí airado con mérito, adora, porque me libre de la crueldad del sitio escítico. Es difícil, confieso, mas la virtud tiende a lo arduo, y mi gratitud de tal favor será más grande. No obstante ni el etneo Polifemo en la vasta caverna ni Antifates escucharán tus voces, sino el tranquilo y bondadoso padre, al perdón preparado, y que a menudo sin fuego de rayo truena; que cuando algo triste decretó, él mismo también se hace triste, y al que imponer castigo es su castigo casi. Su clemencia, no obstante, vencida fue por mi vicio, y la ira obligada a sus poderes vino. Porque yo que apartado por todo un orbe estoy de mi patria, y no puedo postrarme ante los mismos dioses, que honras, a supernos lleva estos mandatos, tú, sacerdote, mas añade a mis voces también tus propias preces. Así no obstante esto intenta, si juzgas que no ha de dañarme. 125 Perdóname. Náufrago a todo mar le temo. 105 110 115 120 I I I Máximo, que igualas tu nombre con claras virtudes, y tu ingenio no dejas que tu nobleza oprima; oh por mí honrado de mi vida hasta el último tiempo — ¿pues en qué tal estado del funeral difiere?— , no desdeñando al amigo afligido, una acción efectúas, 5 34 PUBLIO OVIDIO NASÓN 10 turpe quidem dictu, sed, si modo vera fatemur, vulgus amicitias utilitate probat. cura, quid expediat, prius est, quam quid sit honestum, et cum fortuna statque caditque fides. nec facile invenías multis in milibus unum, virtutem pretium qui putet esse sui. ipse decor, recte facti si praemia desint, non movet, et gratis paenitet esse probum. 15 nil nisi quod prodest carum est: sed detrahe menti spem fructus avidae, nemo petendus erit. at reditus iam quisque suos amat, et sibi quid sit utile, sollicitis supputat articulis. illud amicitiae quondam venerabile numen 20 30 prostat et in quaestu pro meretrice sedet. quo magis admiror, non, ut torrentibus undis, communis vitii te quoque labe trahi. diligitur nemo, nisi cui fortuna secunda est: quae, simul intonuit, próxima quaeque fugat. 25 en ego, non paucis quondam munitus amicis, dum flavit velis aura secunda meis, ut fera nimboso tumuerunt aequora vento, in mediis lacera nave relinquor aquis; cumque alii nolit etiam me nosse videri, vix dúo proiecto tresve tulistis opem. quorum tu princeps, ñeque enim comes esse, sed auctor, nec petere exemplum, sed dare dignus eras, te, nihil exactos nisi nos peccasse fatentem, sponte sua probitas officiumque iuvat. 35 iudice te mercede caret per seque petenda est externis virtus incomitata bonis.
35 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II más rara que la cual no hay en tu edad ninguna. Torpe en verdad de expresarse, mas, si la verdad hoy confieso, el vulgo amistades de utilidad aprueba. Procúrase más bien el interés que lo honesto, y la amistad con la fortuna o dura o cae. Y no es fácil que encuentres uno entre muchos millares, que piense que sea de sí la virtud su precio. El mismo decoro, si de lo bien hecho faltan los premios, no mueve, y gratis ser probo da vergüenza. Nada, a no ser lo que sirve, es querido: mas quita esperanza de fruto a la mente ávida, nadie será ambicioso. En cambio ya cada quien sus réditos ama, y aquello que le es útil con dedos ansiosos cuenta. Aquel numen de amistad, venerable otro tiempo, se vende y en su oficio cual prostituta yace. Por eso admiro más que a ti también la mancha de un vicio común, como ondas violentas, no te arrastre. Nadie es amado, sino quien fortuna próspera tiene: que, después que tronó, cuanto es cercano ahuyenta. Mírame a mí, otrora de no pocos amigos cercado, mientras próspero viento sopló en mis velas, cuando los mares feroces se hincharon con viento de lluvia, en medio de las aguas, rota mi nave, déjanme; y aunque otros no querían ni parecer conocerme, dos o apenas tres disteis al desterrado, auxilio. De ellos tú el príncipe. Pues digno eras de ser no compañero, mas guía; no de pedir, sino de dar ejemplo. A ti, admitiendo que yo sólo pequé exigido, por propio impulso deber y probidad te agradan. Juez tú, la virtud no tiene salario y por sí ha de buscarse, PUBLIO OVIDIO NASÓN 40 turpe putas abigi, quia sit miserandus, amicum, quodque sit infelix, desinere esse tuum. mitius est lasso digitum supponere mentó, mergere quam liquidis ora natantis aquis. cerne quid Aeacides post mortem praestet amico: instar et hanc vitam mortis habere puta. Pirithoum Theseus Stygias comitavit ad undas: a Stygia quantum mors mea distat aqua? 45 adfuit insano iuvenis Phoceus Orestae: et mea non minimum culpa furoris habet. tu quoque magnorum laudes admitte virorum, ut facis, et lapso quam potes affer opem. si bene te novi, si, qui prius esse solebas, 50 nunc quoque es, atque animi non cecidere tui, quo Fortuna magis saevit, magis ipse resistís, utque decet, ne te vicerit illa, caves; et bene uti pugnes, bene pugnans efficit hostis. sic eadem prodest causa nocetque mihi. 55 scilicet indignum, iuvenis carissime, ducis te fieri comitem stands in orbe deae. firmus es, et quoniam non sunt ea, qualia velles, vela regis quassae qualiacumque ratis. quaeque ita concussa est, ut iam casura putetur, 60 restat adhuc umeris fulta ruina tuis. ira quidem primo fuerat tua iusta, nec ipso lenior, offensus qui mihi iure fuit. quique dolor pectus tetigisset Caesaris alti, illum iurabas protinus esse tuum. 65 ut tamen audita est nostrae tibi cladis origo, diceris erratis ingemuisse meis.
36 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II sin que bienes externos acompañarla deban. Juzgas torpe alejar, porque sea miserable, al amigo; y porque sea infeliz, dejar que tuyo sea. El dedo poner bajo cansado mentón del que nada es más blando que hundir su rostro en aguas líquidas. Ve qué hace por su amigo, tras la muerte, el Eácida: y que imagen de muerte tiene esta vida, juzga. Teseo a las ondas estigias acompañó a Piritoo: ¿cuánto mi muerte dista del agua estigia? El joven fócida a Orestes insano dio amparo: no poco de furor tiene también mi culpa. También tú admite las loas de magnos varones, y, como haces, que puedes, da al desvalido ayuda. Si bien te conocí, si, el que ser antes solías, aún eres hoy, y tus ánimos no cayeron, cuanto más la Fortuna se ensaña, más resistes tú mismo, y que ella no te venza, cual debe ser, procuras; y el enemigo, luchando bien, que bien tú luches hace. Así una misma causa me beneficia y daña. Sin duda, estimas indigno, carísimo joven, que te hagan compañero de la diosa que está en la rueda. Eres constante, y ya que las velas de mi nave deshecha no están cual quisieras, éstas, cual fueren, guías. Y esta ruina —así se agitó, que habrá de caer ya se piensa— aún en tus hombros apuntalada queda. Tu ira en verdad justa al principio había sido y no más ligera que la del mismo que a ley se disgustó conmigo. Y el dolor que había herido el pecho del César supremo, que ése era el tuyo, sin detención jurabas. No obstante, cuando el origen de mi ruina por ti fue escuchado, PUBLIO OVIDIO NASÓN 70 turn tua me primum solari littera coepit et laesum flecti spem dare posse deum, movit amicitiae turn te constantia longae, ante tuos ortus quae mihi coepta fuit, et quod eras aliis factus, mihi natus amicus, quodque tibi in cunis oscula prima dedi. quod, cum vestra domus teneris mihi semper ab annis culta sit, esse vetus me tibi cogit onus. 75 me tuus ille pater, Latiae facundia linguae, quae non inferior nobilitate fuit, primus ut auderem committere carmina famae impulit: ingenii dux fuit ille mei. nec quo sit primum nobis a tempore cultus so contendo fratrem posse referre tuum. te tamen ante omnis ita sum conplexus, ut unus quolibet in casu gratia nostra fores, ultima me tecum vidit maestisque cadentes excepit lacrimas Aletha silva genis: 85 cum tibi quaerenti, num verus nuntius esset, attulerat culpae quem mala fama meae, inter confessum dubie dubieque negantem haerebam, pavidas dante timore notas, exemploque nivis, quam mollit aquaticus Auster, % gutta per attonitas ibat oborta genas. haec igitur referens et quod mea crimina primi erroris venia posse latere vides, respicis antiquum lassis in rebus amicum, fomentisque iuvas vulnera nostra tuis. 95 pro quibus optandi si nobis copia fiat, tam bene promerito commoda mille precer.
37 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II se dice que por mis errores tú gemiste. Ya a consolarme primero tu carta empezó, y a esperanza darme de que ablandarse pudiese el dios herido. Ya te movió de mi larga amistad la constancia, la cual por mí, antes de tu orto fue empezada, o porque otros te hicieron, para mí amigo naciste, o porque en tu cuna te di los primeros ósculos. En eso, aunque tu casa por mí fue honrada siempre, desde años tiernos, viejo me obliga a serte carga. Tu ilustre padre, elocuencia de la lengua latina, la cual no inferior a su nobleza ha sido, me impulsó, el primero, a que osase confiar a la fama mis cármenes: él fue de mi ingenio guía. Y en qué tiempo por vez primera fue por mí honrado aseguro que no puede contar tu hermano. No obstante de tal manera te amé sobre todos, que mi amistad tú solo en cualquier azar has sido. La última selva de Alezio me vio contigo, y mis lágrimas sorprendió cayendo por mis mejillas tristes: cuando, preguntado por ti, si era verdadero el anuncio que la fama ruin de mi culpa contado había, dudaba entre admitirlo a medias y a medias negarlo, revelando el temor asustadizas notas, y a ejemplo de la nieve, que el Austro lluvioso ablanda, una gota hecha por mis mejillas estupefactas iba. Recordando esto pues, y ya que piensas que pueden mis crímenes bajo la excusa de un primer error cubrirse, consideras al viejo amigo entre cosas adversas y mis heridas con tus fomentos curas. A favor de éstos, si por mí se hace abundancia de anhelos, PUBLIO OVIDIO NASÓN oo sed si sola mihi dentur tua vota, precabor ut tibi sit salvo Caesare salva parens, haec ego, cum faceres altaría pinguia ture, te solitum memini prima rogare déos. IV Accipe conloquium gélido Nasonis ab Histro, Attice, iudicio non dubitande meo. ecquid adhuc remanes memor infelicis amici, deserit an partis languida cura suas? 5 non ita di mihi sunt tristes, ut credere possim fasque putem iam te non meminisse mei. ante oculos nostros posita est tua semper imago, et videor vultus mente videre tuos. seria multa mihi tecum conlata recordor, 10 nec data iucundis témpora pauca iocis. saepe citae longis visae sermonibus horae, saepe fuit brevior quam mea verba dies, saepe tuas venit factum modo carmen ad auris et nova iudicio subdita Musa tuo est. 15 quod tu laudaras, populo placuisse putabam. hoc pretium curae dulce regentis erat. utque meus lima rasus líber esset amici, non semel admonitu facta litura tuo est. nos fora viderunt pariter, nos porticus omnis, 20 nos via, nos iunctis curva theatra locis. denique tantus amor nobis, carissime, semper, quantus in Aeacide Nestorideque fuit. non ego, si biberes securae pocula Lethes, excidere haec credam pectore posse tuo.
38 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II mil recompensas por tanto favor pidiese. Pero si para mí se diesen sólo tus votos, que sea pediré, salvo el César, tu madre salva. Como por incienso pingües altares hicieses, me acuerdo que tú esto primero a los dioses rogar solías. I V Desde el Istro gélido, de Nasón el coloquio recibe, Atico, para mi juicio no dudoso. ¿Quizá aún recordador del amigo infeliz permaneces, o abandona quizá tu lánguido afán sus partes? No así me son funestos los dioses, que pueda creerlo y que tú ya no me recuerdes juzgue lícito. Ante mis ojos puesta está siempre tu imagen, y me parece con la mente mirar tus rostros. Me acuerdo de muchas conversaciones serias contigo, y de no pocos tiempos dados a amenos juegos. A veces las horas vimos cortas para pláticas largas, otras, el día que mis voces fue más breve. Muchas, mi carmen, apenas hecho, llegó a tus oídos y mi Musa inexperta se sujetó a tu juicio. Juzgaba que lo que tú habías alabado al pueblo placía. Del afán que me guiaba era éste el dulce precio. Y aunque mi libro fuese raspado por lima de amigo, yo hice no una vez por tu advertencia enmienda. Ai par nos vieron los foros, los pórticos todos; nos vieron la vía, los teatros curvos en juntos sitios. Por fin, tanto amor siempre hubo entre nosotros, carísimo, cuanto entre el Eácida y entre el Nestórida hubo. Yo no creeré, por más que copas del Lete apacible PUBLIO OVIDIO NASÓN 25 longa dies citius brumali sidere, noxque tardior hiberna solstitialis erit, nec Babylon aestum, nec frigora Pontus habebit, calthaque Paestanas vincet odore rosas, quam tibi nostrarum veniant oblivia rerum. 30 non ita pars fati candida nulla mei est. ne tamen haec dici possit fiducia mendax stultaque credulitas nostra fuisse, cave, constantique fide veterem tutare sodalem, qua licet et quantum non onerosus ero. V Condita disparibus numeris ego Naso Salano praeposita misi verba salute meo. quae rata sit, cupio, rebusque ut comprobet omen, te precor a salvo possit, amice, legi. 5 candor, in hoc aevo res intermortua paene, exigit ut faciam talia vota tuus. nam fuerim quamvis modico tibi iunctus ab usu, diceris exiliis indoluisse meis; missaque ab Euxino legeres cum carmina Ponto, io illa tuus iuvit qualiacumque favor; optastique brevem solvi mihi Caesaris iram, quod tamen optari, si sciat, ipse sinat. moribus ista tuis tam mitia vota dedisti, nec minus idcirco sunt ea grata mihi. 15 quoque magis moveare malis, doctissime, nostris, credibile est fieri condicione loci, vix hac invenies totum, mihi crede, per orbem, quae minus Augusta pace fruatur humus.
39 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II bebieses, que esto pueda salir del pecho tuyo. Antes en astro brumoso será largo el día, y la noche estival será que la invernal más tarda, ni estío tendrá Babilonia, ni fríos el Ponto, y en olor vencerá la calta a pestañas rosas, que a ti los olvidos de mis cosas te lleguen. Así hay de mi fato cándida alguna parte. Cuida empero que esta confianza, mendaz no pueda llamarse ni que estulta mi credulidad ha sido, y protege con ayuda constante al viejo colega, cuanta puedas, y en cuanto gravoso no te sea. V Yo Nasón a mi Salano he enviado, por saludo, palabras escritas, dispuestas en desiguales números que, ansio, se cumpla, y porque él confirme el augurio en las cosas, ruego que por ti salvo pueda leerse, amigo. Tu lealtad, cosa medio muerta casi ya en este tiempo, me exige que tales votos haga. Pues, aunque a ti estuve unido por módico trato, se dice que a ti dolor te dio mi exilio; y como leyeses, desde el Ponto Euxino enviados, mis cármenes, tu aplauso, cuales fueren, les dio socorro; y la ira breve del César que blanda me fuese pediste, que empero, si supiese, dejaría él que fuese pedida. Por tus costumbres me diste estos votos tan suaves, y por esto no me son agradables menos. Y cuanto más te conmueven mis males, doctísimo, tanto creíble es que pasa por la condición del sitio. Créeme, apenas hallarás por todo el orbe una tierra PUBLIO OVIDIO NASÓN 20 30 tu tamen hie structos inter fera proelia versus et legis et lectos ore favente probas, ingenioque meo, vena quod paupere manat, plaudis, et e rivo flumina magna facis. grata quidem sunt haec animo suffragia nostro, vix sibi cum miseros posse placere putes. 25 dum tamen in rebus temptamus carmina parvis, materiae gracili sufficit ingenium. nuper, ut hue magni pervenit fama triumphi, ausus sum tantae sumere molis opus, obruit audentem rerum gravitasque nitorque, nec potui coepti pondera ferre mei. illic, quam laudes, erit ofificiosa voluntas: cetera materia debilitata iacent. qui si forte liber vestras pervenit ad auris, tutelam mando sentiat ille tuam. 35 hoc tibi facturo, vel si non ipse rogarem, accedat cumulus gratia nostra levis. non ego laudandus, sed sunt tua pectora lacte et non calcata candidiora nive: mirarisque alios, cum sis mirabilis ipse, 40 nec lateant artes eloquiumque tuum. te iuvenum princeps, cui dat Germania nomen, participem studii Caesar habere solet. tu comes antiquus, tu primis iunctus ab annis ingenio mores aequiperante places. 45 te dicente prius fit protinus impetus illi: teque habet elicias qui sua verba tuis. cum tu desistí mortaliaque ora quierunt tectaque non longa conticuere mora,
40 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II que menos disfrute que ésta de paz augústea. Tú empero lees versos hechos aquí entre fieras batallas y leídos apruebas con favorable boca, y mi ingenio, que de empobrecida vena destila, aplaudes, y de un río magnas corrientes haces. Por cierto estos juicios son gratos a mi alma, aunque pienses que apenas los míseros pueden a sí ser gratos. Cuando, no obstante, ensayo unos cantos en parvos asuntos, el ingenio a la grácil materia basta. Ha poco, luego que acá llegó de un triunfo magno la fama, osé emprender una obra de grande esfuerzo. La gravedad y el brillo de asuntos me hundió al atreverme, y no pude sufrir de mi proyecto el peso. Allá estará, porque la alabes, mi voluntad de servicio: lo demás extenuado bajo el asunto yace. Si hasta tus oídos acaso llega este libro, que él experimente tu protección, te mando. Si esto por ti se hiciese, aunque no lo rogase yo mismo, mi gratitud como leve montón se añada. Yo ser alabado no debo, pero es tu pecho más cándido que leche y que no pisoteada nieve: y admiras a otros, aunque eres admirable tú mismo, y tu elocuencia y tus artes no están ocultas. El César, as de los jóvenes, a quien Germania da el nombre, considerarte suele de su afección partícipe. Tú, su viejo amigo; tú, su íntimo desde años primeros, por tu ingenio, que es a tus costumbres par, le gustas. Hablando tú, primero, le brota en seguida el impulso: y a ti, que excitas con las tuyas sus voces, tiene. Luego que tú callaste, y del mortal se aquietaron las bocas PUBLIO OVIDIO NASÓN 50 6o surgit Iuleo iuvenis cognomine dignus, qualis ab Eois Lucifer ortus aquis. dumque silens adstat, status est vultusque diserti, spemque decens doctae vocis amictus habet. mox, ubi pulsa mora est atque os caeleste solutum, hoc superos iures more solere loqui, 55 atque “haec est” dicas “facundia principe digna”: eloquio tantum nobilitatis inest. huic tu cum placeas et vertice sidera tangas, scripta tamen profugi vatis habenda putas, scilicet ingeniis aliqua est concordia iunctis, et servat studii foedera quisque sui: rusticus agricolam, miles fera bella gerentem, rectorem dubiae navita puppis amat. tu quoque Pieridum studio, studiose, teneris, ingenioque faves, ingenióse, meo. 65 distat opus nostrum, sed fontibus exit ab isdem: artis et ingenuae cultor uterque sumus. thyrsus abest a te, gustata est laurea nobis, sed tamen ambobus debet inesse calor: utque meis numeris tua dat facundia ñervos, 70 sic venit a nobis in tua verba nitor, iure igitur studio confinia carmina vestro et commilitii sacra tuenda putas, pro quibus ut maneat, de quo censeris, amicus, comprecor ad vitae témpora summa tuae, 75 succedatque suis orbis moderator habenis: quod mecum populi vota precantur idem.
41 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II y ocultas cesaron por dilación no larga, surgió un joven merecedor del cognomen de Yulo, cual Lucifer nacido desde aurórales aguas. Y mientras silente está, su estado es de orador y su rostro, y su veste apta, de voz docta esperanza tiene. Luego, al echarse el retardo y abrirse la boca celeste, jurarás que así suelen hablar los dioses, y dirás: “digna es de un príncipe esta facundia”: tanta nobleza en su elocuencia existe. Aunque a éste tú agradas y con tu cabeza tocas los astros, que han de tenerse empero obras de un vate prófugo piensas. Cierto, hay entre ingenios afines alguna concordia, y cada uno guarda de su afección los lazos: el campesino al labrador; el soldado al que hace feroces guerras; ama el nauta al guía de popa errante. También tú, estudioso, por estudio eres tenido de Piérides, también ingenioso a mi ingenio das auxilio. Distintas son nuestras obras, mas salen de idénticas fuentes: y ambos cultores somos de liberales artes. De ti ausente está el tirso, por mí es el laurel estimado; mas debe empero vehemencia haber en ambos; y como da tu facundia a mis números nervios, de este modo por mí llega a tus voces brillo. Piensas pues que a tu estudio, en justicia, están mis cármenes y que el culto fraterno ser protegido debe. [próximos Por esto, ruego que el amigo, de quien eres querido, te dure de tu vida hasta los tiempos últimos, y conductor del orbe sea el sucesor de sus riendas: conmigo esto mismo los votos del pueblo piden. PUBLIO OVIDIO NASÓN VI Carmine Graecinum, qui praesens voce solebat, tristis ab Euxinis Naso salutat aquis. exulis haec vox est: praebet mihi littera linguam, et si non liceat scribere, mutus ero. 5 corripis, ut debes, stulti peccata sodalis, et mala me meritis ferre minora doces, vera facis, sed sera meae convicia culpae: aspera confesso verba remitte reo. cum poteram recto transire Ceraunia velo, 10 ut fera vitarem saxa, monendus eram. nunc mihi naufragio quid prodest discere facto, qua mea debuerit currere cumba via? brachia da lasso potius prendenda natanti, nec pigeat mentó supposuisse manum. 15 idque facis, faciasque precor: sic mater et uxor, sic tibi sint fratres totaque salva domus, quodque soles animo semper, quod voce precari, omnia Caesaribus sic tua facta probes, turpe erit in miseris veteri tibi rebus amico 20 auxilium nulla parte tulisse tuum, turpe referre pedem, nec passu stare tenaci, turpe laborantem deseruisse ratem, turpe sequi casum et fortunae cedere amicum, et, nisi sit felix, esse negare suum. 25 non ita vixerunt Strophio atque Agamemnone nati, non haec Aegidae Pirithoique fides: quos prior est mirata, sequens mirabitur aetas, in quorum plausus tota theatra sonant.
42 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II VI Con canto a Grecino saluda el triste Nasón, quien presente lo hacía a menudo con su voz, de euxinas aguas. Es de exiliado esta voz: la letra me concede la lengua, y mudo sería, si justo escribir no fuese. Cual debes, menguas las faltas de estulto colega, y enseñas que yo males menores que los ganados sufro. Ciertos, mas los reproches para mi culpa haces tardíos: perdona al confeso reo las voces ásperas. Cuando podía pasar con vela enhiesta frente a Ceraunios, debiste aconsejarme que huyese escollos fieros. ¿De qué me sirve ahora aprender, hecho el naufragio, por qué trayecto debió correr mi barca? Más bien al cansado de nadar tiéndele brazos asibles, y poner no te apene bajo el mentón la mano. Y eso que haces, ruego que hagas: así tu madre y tu esposa, séante así tu casa toda y hermanos salvos; y lo que con alma, lo que con voz rogar siempre acostumbras, sean así a los Césares todos tus hechos gratos. Torpe te será no llevar por parte ninguna tu auxilio al viejo amigo entre sus desdichadas cosas; torpe retroceder, y no combatir a pie firme; torpe abandonar la nave que está en peligro; torpe aceptar la desgracia y dejar al amigo a su suerte; y, de no ser feliz, negar que sea suyo. No así vivieron los hijos de Agamemnón y de Estrofio, no el Egida y Pirítoo esta amistad tuvieron: a quien edad pasada admiró y admirará la que viene, a cuyo aplauso todos los teatros suenan. PUBLIO OVIDIO NASÓN 30 tu quoque per durum servato tempus amico dignus es in tantis nomen habere viris. dignus es, et, quoniam laudem pietate mereris, non erit officii gratia surda tui. crede mihi, nostrum si non mortale futurum est carmen, in ore frequens posteritatis eris. 35 fac modo permaneas lasso, Graecine, fidelis, duret et in longas impetus iste moras, quae tu cum praestes, remo tamen utor in aura, nec nocet admisso subdere calcar equo. Vil Esse salutatum vult te mea littera primum a male pacatis, Attice, missa Getis. próxima subsequitur, quid agas, audire voluntas, et si, quidquid agis, sit tibi cura mei. “> nec dubito quin sit, sed me timor ipse malorum saepe supervacuos cogit habere metus. da veniam, quaeso, nimioque ignosce timori. tranquillas etiam naufragus horret aquas, qui semel est laesus fallad piscis ab hamo, 10 omnibus unca cibis aera subesse putat. saepe canem longe visum fugit agna lupumque credit, et ipsa suam nescia vitat opem. membra reformidant mollem quoque saucia tactum, vanaque sollicitis incutit umbra metum. is sic ego Fortunae telis confixus iniquis pectore concipio nil nisi triste meo. iam mihi fata liquet coeptos servantia cursus per sibi consuetas semper itura vias:
43 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II También tú, por tiempo duro guardando al amigo, eres digno de, entre varones tan grandes, tener un nombre. Digno eres, y, ya que por tu piedad alabanza mereces, no será sorda la gracia de los deberes tuyos. Créeme, si mi carmen no fuese mortal, con frecuencia en la boca de la posteridad serías. Cuida tan sólo, Grecino, permanecer fiel al cansado, y que este entusiasmo dure por largos tiempos. Aunque tú esto realizas, no obstante uso remo en el aura, y no daña, al caballo suelto aplicar la espuela. V II Mi carta, enviada desde los getas mal aplacados, quiere que, primero, Ático, tú saludado seas. Un deseo cercano, saber qué haces, le sigue y, hagas lo que hagas, si tienes de mí cuidado. Ni que lo tengas dudo, mas el propio temor de mis males me obliga a menudo a tener superfluos miedos. Discúlpame, ruego, y perdona mi temor demasiado. También el náufrago teme tranquilas aguas. El pez que fue herido una vez por anzuelo engañoso, piensa que hay bajo todo alimento anzuelo. Huye la oveja a menudo del can visto lejos, creyendo que es lobo, e ignorante ella misma su ayuda evita. Aun los miembros deshechos temen un suave contacto, y vana sombra inspira a los angustiados miedo. Así yo por dardos inicuos de la Fortuna clavado nada en mi pecho, sino tristeza admito. Me es claro ya que mis hados, guardando sus cursos de inicio, irán siempre por vías a sí habituales: 30 35 5 10 >5 43 PUBLIO OVIDIO NASÓN 20 observare déos, ne quid mihi cedat amice, verbaque Fortunae vix puto posse dari. est illi curae me perdere, quaeque solebat esse levis, constans et bene certa nocet. crede mihi, si sum veri tibi cognitus oris (nec planis nostris casibus esse puter), 25 Cinyphiae segetis citius numerabis aristas, altaque quam multis floreat Hybla thymis, et quot aves mods nitantur in aere pinnis, quotque natent pisces aequore, certus eris, quam tibi nostrorum statuatur summa laborum, 30 40 quos ego sum terra, quos ego passus aqua, nulla Getis toto gens est truculentior orbe; sed tamen hi nostris ingemuere malis. quae tibi si memori coner perscribere versu, Ilias est fati longa futura mei. 35 non igitur vereor quo te rear esse verendum, cuius amor nobis pignora mille dedit, sed quia res tímida est omnis miser, et quia longo est tempore laetitiae ianua clausa meae. iam dolor in morem venit meus, utque caducis percussu crebro saxa cavantur aquis, sic ego continuo Fortunae vulnerar ictu, vixque habet in nobis iam nova plaga locum, nec magis assiduo vomer tenuatur ab usu, nec magis est curvis Appia trita rotis, 45 pectora quam mea sunt serie calcata malorum, et nihil inveni, quod mihi ferret opem. artibus ingenuis quaesita est gloria multis: infelix perii dotibus ipse meis.
44 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Pienso que los dioses velan, porque nada a mí con dulzura llegue, y que la Fortuna puede engañarse apenas. Ella procura perderme, y la que ser voluble tenía por costumbre, me daña constante y muy resuelta. Créeme, si de boca veraz por ti fui conocido (y no pienses que no lo sea en mis claros daños), antes de la mies cinifia contarás las aristas, y cuán mucho tomillo florece el Hibla espeso; y cuántas aves, moviendo sus alas, van por el aire; y sabrás cuántos peces en la llanura nadan, que por ti se determine de mis pesares la suma que yo por tierra, que yo padecí por agua. De todo el orbe ningún pueblo es más feroz que los getas; mas sin embargo mis males gimieron éstos, que, si en verso durable intentase escribirte completos, se haría de mi suerte una alargada Ilíada. No temo pues, porque piense que debes tú ser temido, cuyo cariño me concedió mil pruebas, sino porque es tímido todo infeliz, y haberse cerrado a mi alegría la puerta por mucho tiempo. Ya a costumbre llegó mi dolor, y cual son socavadas las rocas por frecuente choque al caer las aguas, yo así de la Fortuna herido soy por golpe continuo, y apenas ya en mí hay sitio para una nueva herida. Ni más del arado se gasta por uso asiduo la reja, ni más la vía Apia se trilla por curvas ruedas, que es hollado mi pecho por una serie de males, y no encontré nada que me llevase ayuda. Fue en las artes liberales buscada la gloria por muchos: perecí infeliz yo mismo por dotes mías. PUBLIO OVIE iO NASÓN 50 60 vita prior vitio caret et sine labe peracta est: auxilii misero nil tulit ilia mihi. culpa gravis precibus donatur saepe suorum: omnis pro nobis gratia muta fuit. adiuvat in duris aliquos praesentia rebus: obruit hoc absens vasta procelia caput. 55 quis non horruerit tacitam quoque Caesaris iram? addita sunt poenis aspera verba meis. fit fuga temporibus levior: proiectus in aequor Arcturum subii Ple'fadumque minas, saepe solent hiemem placidam sentire carinae: non Ithacae puppi saevior unda fuit. recta fides comitum poterat mala nostra levare: ditata est spoliis pérfida turba meis. mitius exilium faciunt loca: tristior ista terra sub ambobus non iacet ulla polis. 65 est aliquid patriis vicinum finibus esse: ultima me tellus, ultimus orbis habet. praestat et exulibus pacem tua laurea, Caesar: Pontica finítimo terra sub hoste iacet. tempus in agrorum cultu consumere dulce est: 70 non patitur verti barbarus hostis humum. temperie caeli corpusque animusque iuvatur: frigore perpetuo Sarmatis ora riget. est in aqua dulci non invidiosa voluptas: aequoreo bibitur cum sale mixta palus. 75 omnia deficiunt. animus tamen omnia vincit: ille etiam vires corpus habere facit. sustineas ut onus, nitendum vertice pleno est, aut, flecti ñervos si patiere, cades.
45 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Mi vida anterior carece de vicio y sin mancha acabóse: ella nada de auxilio a mí infeliz llevóme. Grave culpa a menudo tiene perdón por preces de amigos: todo beneficio fue en mi favor de mérito. Ayuda en las cosas adversas la presencia de algunos: esta cabeza, ausente, vasta procela cubre. ¿Quién no habrá de temer aun la tácita ira del César? A mis castigos se unieron voces ásperas. Más leve se hace el exilio en buen tiempo: al mar arrojado afronté a Arturo y a las minaces Pléyades. Un plácido invierno a menudo padecen las naves: la onda no fue tan cruel a la popa de Itaca. Podía aliviar mis males la buena amistad de colegas: con mis despojos se hizo rica una turba pérfida. Hacen los sitios más blando el exilio: más triste que ésta no yace bajo ambos polos ninguna tierra. Es algo ser vecino de patrios confines: a mí comarca última, a mí el último orbe tiene. César, tu lauro también garantiza la paz a exiliados: bajo hoste cercano yace la tierra póntica. Es dulce agotar el tiempo en el cultivo del agro: no sufre el hoste bárbaro que se voltee la tierra. El alma y el cuerpo se ayudan por equilibrio del clima; frío perpetuo hiela el litoral de sármatas. Hay en el agua dulce un placer no envidiado: con sal del mar mezclada la del estanque bebo. Todo desfallece. A todo no obstante el ánimo vence: él hace que el cuerpo fuerzas también posea. Para que un peso sostengas, debes ir con sienes erguidas, o caerás, si tus nervios doblarse dejas. PUBLIO OVIDIO NASÓN so spes quoque posse mora mitescere principis iram, vivere ne nolim deficiamque, cavet. nec vos parva datis pauci solacia nobis, quorum spectata est per mala nostra fides. coepta teñe, quaeso, ñeque in aequore desere navem, meque simul serva iudiciumque tuum. V III Redditus est nobis Caesar cum Caesare nuper, quos mihi misisti, Máxime Cotta, déos; utque tuum munus numerum, quem debet, haberet, est ibi Caesaribus Livia iuncta suis. 5 argentum felix omnique beatius auro, quod, fuerit pretium cum rude, numen habet. non mihi divitias dando maiora dedisses, caelitibus missis nostra sub ora tribus, est aliquid spectare déos et adesse putare, 10 et quasi cum vero numine posse loqui. quantum ad te, redii, nec me tenet ultima tellus, utque prius, media sospes in urbe moror. Caesareos video vultus, velut ante videbam: vix huius voti spes fuit ulla mihi; 15 utque salutabam numen caeleste, saluto. quod reduci tribuas, nil, puto, maius habes. quid nostris oculis nisi sola Palatia desunt? qui locus ablato Caesare vilis erit. hunc ego cum spectem, videor mihi cernere Romam; ¿o nam patriae faciem sustinet ille suae. fallor an irati mihi sunt in imagine vultus, torvaque nescio quid forma minantis habet?
46 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II La esperanza aun de poder ablandar, con el tiempo, del príncipe la ira, evita que no quiera vivir y muera. Y vosotros, oh pocos, no me dais pequeños consuelos, cuya amistad se prueba a causa de males míos. Sigue el proyecto, ruego, y no en la mar abandones mi nave, y juntamente a mí y a tu juicio guarda. V III Me fue entregado César ha poco en unión con el César, los dioses, Máximo Cota, que tú me enviaste; y para que tu don el número que debe tuviese, allí está, a sus Césares junta, Livia. Plata feliz y más que todo el oro dichosa, que, aunque fue precio no labrado, al numen tiene. Dándome riquezas no me habrías dado cosas mayores que los tres celestiales ante mi vista enviados. Es algo mirar a los dioses y pensar que están cerca, y poder casi hablar con verdadero numen. Cuánto por ti recobré; ni la última comarca me tiene, y, como antes, dichoso en medio de la urbe habito. Veo los rostros cesáreos, como antes yo los veía: tuve alguna esperanza apenas de este voto; y saludo, como antes saludaba, al numen celeste. Nada mayor tienes que dar al que vuelve, juzgo. ¿Qué, si no los solos Palacios, falta a mis ojos? Muy poco valdría este lugar, quitando al César. Cuando a éste yo miro, me parece que a Roma contemplo; porque aquél de su patria la faz conserva. ¿Me engaño, o hay en la imagen contra mí gestos airados, y no sé qué forma cruel de amenazante tiene? PUBLIO OVIDIO NASÓN 30 parce, vir inmenso maior virtutibus orbe, iustaque vindictae supprime lora tuae. 25 parce, precor, saecli decus indelebile nostri, terrarum dominum quem tua cura facit. per patriae nomen, quae te tibi carior ipso est, per numquam surdos in tua vota déos, perque tori sociam, quae par tibi sola reperta est, et cui maiestas non onerosa tua est, perque tibi similem virtutis imagine natum, moribus adgnosci qui tuus esse potest, perque tuos, vel avo dignos, vel patre nepotes, qui veniunt magno per tua iussa gradu, 35 parte leva minima nostras et contrahe poenas, daque, procul Scythico qui sit ab hoste, locum, et tua, si fas est, a Caesare proxime Caesar, numina sint precibus non inimica meis. sic fera quam primum pavido Germania vultu 40 ante triumphantis serva feratur equos: sic pater in Pylios, Cumaeos mater in annos vivant, et possis filius esse diu. tu quoque, conveniens ingenti nupta marito, accipe non dura suppliers aure preces. 45 sic tibi vir sospes, sic sint cum prole nepotes, cumque bonis nuribus quod peperere nurus. sic, quem dirá tibi rapuit Germania Drusum, pars fuerit partus sola caduca tui. sic tibi mature fraterni funeris ultor 50 purpureus niveis filius instet equis. adnuite o! timidis, mitissima numina, votis. praesentis aliquid prosit habere déos.
47 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Por tu poder, varón más grande que el orbe inmenso, perdóname, y las riendas justas de tu venganza frena. Perdóname, te ruego, de mi siglo decoro indeleble, a quien de las tierras hace señor tu esfuerzo. Por el nombre de la patria, que te es, que tú mismo, más cara; por los dioses, nunca para tus votos, sordos; por tu socia de lecho que única igual a ti fue encontrada, y que como onerosa tu majestad no tiene; por tu hijo, en la apariencia del valor a ti semejante, que en sus costumbres puede saberse que él es tuyo; por tus nietos, dignos o de su abuelo o de su padre, que a gran paso a través de tus mandatos vienen; alivia en mínima parte y mis desgracias reduce, y dame un sitio que esté lejos del hoste escítico. Y tú, César, muy cercano del César, si es justo, que tu poder a mis preces no adverso sea. Así la fiera Germania cuanto antes con pávido rostro sierva ante tus potros de triunfador se arrastre: tu padre así hasta los pilios, tu madre hasta años cumeos viva, y ser hijo puedas por mucho tiempo. Tú también, esposa apropiada al ingente marido, con blando oído, preces del suplicante acepta. Salvo así a tu esposo tengas, así con tu prole a tus nietos, y con tus buenas nueras lo que tus nueras criaron. Así, pues a Druso te arrebató la rabiosa Germania, de tu parto caduca haya una sola parte. Pronto así al hijo tengas, vengador de la muerte fraterna, de púrpura vestido, sobre caballos niveos. Mis votos tímidos favoreced, ¡oh suavísimos númenes! que de algo me sirva a los dioses tener presentes. PUBLIO OVIDIO NASÓN Caesaris adventu tuta gladiator harena exit, et auxilium non leve vultus habet. 55 nos quoque vestra iuvat quod, qua licet, ora videmus, intrata est superis quod domus una tribus, felices illi, qui non simulacra, sed ipsos, quique deum coram corpora vera vident. quod quoniam nobis invidit inutile fatum, 6o quos dedit ars, vultus effigiemque colo. sic homines novere déos, quos arduus aether occulit, et colitur pro Iove forma Iovis. denique, quae mecum est et erit sine fine, cávete, ne sit in inviso vestra figura loco. 65 nam caput e nostra citius cervice recedet, et patiar fossis lumen abire genis, quam caream raptis, o publica numina, vobis: vos eritis nostrae portus et ara fugae. vos ego complectar, Geticis si cingar ab armis, 70 utque meas aquilas, ut mea signa sequar. aut ego me fallo nimiaque cupidine ludor, aut spes exilii commodioris adest. nam minus et minus est facies in imagine tristis, visaque sunt dictis adnuere ora meis. 75 vera precor fiant timidae praesagia mentis, iustaque quamvis est, sit minor ira dei. IX Regia progenies, cui nobilitatis origo nomen in Eumolpi pervenit usque, Coty, fama loquax vestras si iam pervenit ad auris, me tibi finitimi parte iacere soli,
48 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II A la arena que le alienta el gladiador sale, a la entrada del César, y auxilio no leve su rostro tiene. A mí también me ayuda, en cuanto es lícito, ver vuestras caras, que entraron tres supernos en una sola casa. Felices quienes a éstos propios miran, no simulacros, que en sí ven de los dioses los verdaderos cuerpos. Ya que esto no me concedió el hado dañoso, honro la efigie y los rostros que diome el arte. Los hombres conocieron así a los dioses, que éter excelso cubre, y forma de Júpiter se adora en vez de Júpiter. Por fin vuestra figura, que está y estará siempre conmigo, cuida que no esté en un lugar odioso. Pues antes del cuello se apartará mi cabeza, y mi vista sufriré que se marche de huecas órbitas, que de vosotros carezca, si os arrancan, públicos númenes: de mi exilio, vosotros seréis altar y puerto. Os abrazaré yo, si soy por géticas armas ceñido, y como a mis águilas os seguiré y mis signos. O yo me engaño y ansia ardorosa me burla, o esperanza me llega de un más amable exilio. Pues menos y menos es triste el aspecto en la imagen, y sus rostros parecen favorecer mis voces. Ciertos se hagan, ruego, los presagios de mi tímida mente, y aunque es justa, sea la ira del dios más parva. I X Regia progenie, oh Cotys, para quien el origen de nobleza hasta el nombre de Eumolpo llega, si ya a tus oídos arriba la fama parlera, que yo en parte del próximo suelo que tienes yazgo, PUBLIO OVIDIO NASÓN 5 supplicis exaudí, iuvenum mitissime, vocem, quamque potes, profugo (nam potes) adfer opem. me fortuna tibi— de qua quod non queror, hoc est— tradidit, hoc uno non inimica mihi. excipe naufragium non duro litore nostrum, 10 ne fuerit terra tutior unda tua. regia, crede mihi, res est succurrere lapsis, convenit et tanto, quantus es ipse, viro, fortunam decet hoc istam: quae maxima cum sit, esse potest animo vix tamen aequa tuo. 15 conspicitur numquam meliore potentia causa, quam quotiens vanas non sinit esse preces, hoc nitor iste tui generis desiderat, hoc est a superis ortae nobilitatis opus, hoc tibi et Eumolpus, generis clarissimus auctor, 20 et prior Eumolpo suadet Erichthonius. hoc tecum commune deo est, quod uterque rogati supplicibus vestris ferre soletis opem. numquid erit, quare solito dignemur honore numina, si demas velle iuvare déos? 25 Iuppiter oranti surdas si praebeat auris, victima pro templo cur cadat icta Iovis? si pacem nullam pontus mihi praestet eunti, irrita Neptuno cur ego tura feram? vana laborantis si fallat vota coloni, 30 accipiat gravidae cur suis exta Ceres? nec dabit intonso iugulum caper hostia Baccho, musta sub adducto si pede nulla fluent. Caesar ut imperii moderetur frena precamur, tam bene quod patriae consulit ille suae.
49 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II atiende, oh joven suavísimo, de un suplicante las voces, y (pues puedes) da, cuanta puedas, ayuda al prófugo. La fortuna —de quien esto es de lo que no me lamento— me entregó a ti: sólo no fueme hostil en esto. A mi naufragio concede un litoral no agresivo, porque el mar, que tu tierra, no más seguro sea. Créeme, socorrer a los desvalidos cosa es de reyes, y, cuanto eres tú mismo, cuadra a varón tan grande. Esto va bien a tal fortuna: aunque ésta sea la máxima, no obstante apenas puede igualar a tu ánimo. Nunca el poder en causa mejor es más notable, que cuando impide que sean las preces vanas. Tal anhela este esplendor de tu estirpe; trabajo esto es de tu nobleza que de supernos vino. Y esto te exhorta Eumolpo, clarísimo autor de tu estirpe, y primero que Eumolpo, te exhorta a ti Erictonio. Un dios tiene esto de común contigo, pues, ambos rogados, a vuestros suplicantes soléis llevar ayuda. ¿Algo habrá acaso, si quitas que los dioses quieran servirnos, por qué estimemos con usual honor los númenes? Si Júpiter presta al orante sordos oídos, ¿por qué herida víctima en templo caerá de Júpiter? Si el ponto ninguna paz a mí que navego procura, ¿por qué yo he de llevar a Neptuno incienso inútil? Si olvida Ceres vana ofrenda de laborioso agrícola, ¿por qué de puerca grávida recibirá las visceras? Y el chivo, como hostia, no dará su cuello a Baco el intonso, si bajo pie que aprieta mostos ningunos fluyen. Ruego que el César conduzca del imperio los frenos, puesto que él por su patria tan bien vigila. PUBLIO OVIDIO NASÓN 35 utilitas igitur magnos hominesque deosque efficit, auxiliis quoque favente suis. tu quoque fac prosis intra tua castra iacenti, o Coty, progenies digna párente tuo. conveniens homini est hominem servare voluptas, 4o et melius nulla quaeritur arte favor. quis non Antiphaten Laestrygona devovet? aut quis munifici mores improbat Alcinoi? non tibi Cassandreus pater est gentisve Pheraeae, quive repertorem torruit arte sua: 45 sed quam Marte ferox et vinci nescius armis, tam numquam, facta pace, cruoris amans. adde quod ingenuas didicisse fideliter artes emollit mores nec sinit esse feros. nec regum quisquam magis est instructus ab illis, 50 mitibus aut studiis témpora plura dedit. carmina testantur, quae, si tua nomina demas, Thre'fcium iuvenem composuisse negem; neve sub hoc tractu vates foret unicus Orpheus, Bistonis ingenio terra superba tuo est. 55 utque tibi est animus, cum res ita postulat, arma sumere et hostili tingere caede manum, atque ut es excusso iaculum torquere lacerto collaque velocis flectere doctus equi, témpora sic data sunt studiis ubi iusta paternis, 60 atque suis numeris forte quievit opus, ne tua marcescant per inertis otia somnos, lucida Pieria tendis in astra via. haec quoque res aliquid tecum mihi foederis afFert: eiusdem sacri cultor uterque sumus.
50 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II El beneficio, pues, hace magnos a hombres y a dioses, ya que por sus auxilios a cada quien se aplaude. También tú a quien yace dentro de tus campamentos sé útil, oh Cotys, de tu padre progenie digna. Es conveniente al hombre el placer de salvar a algún hombre, y aplauso en ningún arte, mejor se gana. ¿Quién a Antífates el lestrigón no maldice? ¿O de Alcínoo el munífico las costumbres quién reprueba? No tienes por padre al Casandreo o al del pueblo de Fera, o a quien abrasó al inventor en su arte: mas un tan fiero en la guerra, y que ignora lo venzan las armas, como amante nunca, hecha la paz, de sangre. Añade que el aprender las artes liberales fielmente las costumbres suaviza y crueles ser no deja. Y de los reyes nadie por ellas fue más instruido, o a los dulces estudios les dedicó más tiempo. Lo atestiguan tus cantos, que, si quitas tu nombre, negaría que hubiese compuesto un joven tracio; y Orfeo bajo este país no sería el único vate, de tu ingenio la tierra bistonia ufánase. Y cual, pidiéndolo así el asunto, las armas te esfuerzas por tomar, y teñir con sangre hostil tu mano, y cual eres docto en lanzar con rígido brazo el venablo y del veloz caballo en conducir las riendas, así, cuando el justo tiempo diste a los estudios paternos, y la esforzada obra cesó en sus números, porque no se marchiten tus ocios por sueños inertes, hacia lúcidos astros tiendes por vía pieria. Esta empresa también me trae algún pacto contigo: uno y otro cultores somos del mismo culto. PUBLIO OVIDIO NASÓN 65 70 ad vatem vates orantia brachia tendo, terra sit exiliis ut tua fida meis. non ego caede nocens in Ponti litora veni, mixtave sunt nostra dirá venena manu: nec mea subiecta convicta est gemma tabella mendacem linis imposuisse notam. nec quicquam, quod lege vetor committere, feci: est tamen his gravior noxa fatenda mihi. neve roges, quae sit, stultam conscripsimus Artem; innocuas nobis haec vetat esse manus. 75 ecquid praeterea peccarim, quaerere noli, ut lateat sola culpa sub Arte mea. quicquid id est, habuit moderatam vindicis iram, qui nisi natalem nil mihi dempsit humum. hac quoniam careo, tua nunc vicinia praestet, so inviso possim tutus ut esse loco. X Ecquid ab impressae cognoscis imagine cerae haec tibi Nasonem scribere verba, Macer? auctorisque sui si non est anulus index, cognitane est nostra littera facta manu? 5 an tibi notitiam mora temporis eripit horum, nec repetunt oculi signa vetusta tui? sis licet oblitus pariter gemmaeque manusque, exciderit tantum ne tibi cura mei. quam tu vel longi debes convictibus aevi, io vel mea quod coniunx non aliena tibi est, vel studiis, quibus es, quam nos, sapientius usus, utque decet, nulla factus es Arte nocens.
51 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Vate hacia el vate suplicantes tiendo los brazos, para que amable su tierra a mi exilio sea. No vine yo a las costas del Ponto culpable de sangre, o se mezclaron por mi mano venenos crueles: ni un suplantado escrito obligó a confesar a mi gema nota mendaz haber bajo los hilos puesto. Y nada, que me vete cometer la ley, hice: confesar debo empero crimen más grave que éstos. Y no me interrogues cuál es, una Arte estulta compuse; ella veta que tenga inocentes manos. Además, buscar no quieras si en algo he pecado, para que bajo mi Arte la única culpa ocúltese. Lo que esto fuere, mantuvo la ira del vengador moderada, que nada me quitó, sino el natal terruño. Puesto que de éste carezco, tu vecindad hoy me proteja, porque pueda estar salvo en un lugar odioso. X ¿Acaso, por la imagen de la cera impresa, conoces que estas palabras, Mácer, Nasón te escribe? ¿Y si el revelador de su autor no fuese el anillo, sabrías que por mi mano la carta se hizo? ¿Acaso te arrebató su noción el paso del tiempo, y tus ojos mis signos vetustos no recuerdan? ¡Ah! Por igual olvida la gema y la mano, sólo que en ti no muera de mí el cuidado. Tú éste me debes por íntimo trato de tiempo alargado, o porque mi esposa para ti no es extraña, o por estudios — más sabiamente que yo usaste de ellos— y, cual bueno es, ningún Arte culpable te hizo. PUBLIO OVIDIO NASÓN tu canis aeterno quicquid restabat Homero, ne careant summa Troica bella manu. 15 Naso parum prudens, artem dum tradit amandi, doctrinae pretium triste magister habet. sunt tamen inter se communia sacra poetis, diversum quamvis quisque sequamur iter: quorum te memorem, quamquam procul absumus, esse 20 suspicor, et casus velle levare meos. te duce magnificas Asiae perspeximus urbes: Trinacris est oculis te duce visa meis. vidimus Aetnaea caelum splendescere flamma, subpositus monti quam vomit ore Gigans, 25 Hennaeosque lacus et olentis stagna Palici, quaque suis Cyanen miscet Anapus aquis. nec procul hinc nymphe, quae, dum fugit Elidís amnem, tecta sub aequorea nunc quoque currit aqua, hie mihi labentis pars anni magna peracta est. 30 eheu, quam dispar est locus ille Getis! et quota pars haec sunt rerum, quas vidimus ambo, te mihi iucundas efficiente vias! seu rate caeruleas picta sulcavimus undas, esseda nos agili sive tulere rota, 35 saepe brevis nobis vicibus via visa loquendi, pluraque, si numeres, verba fuere gradu, saepe dies sermone minor fuit, inque loquendum tarda per aestivos defuit hora dies, 40 est aliquid casus pariter timuisse marinos, iunctaque ad aequoreos vota tulisse déos, et modo res egisse simul, modo rursus ab illis, quorum non pudeat, posse referre iocos.
52 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Tú cantas lo que al eterno Homero quedaba, porque tengan postrera mano troyanas guerras. Poco prudente, Nasón, luego que el Ars amandi transmite, logra, maestro de su doctrina, un precio triste. No obstante hay a los poetas entre sí cultos comunes, aunque sigamos cada uno apartada senda: sospecho, a pesar que estoy lejos, que tú de ellos te acuerdas y que aligerar mis desventuras quieres. Guiándome tú, de Asia conocí las urbes magníficas: guiándome tú, por mis ojos se vio Trinacria. Empezar a brillar vimos el cielo con flama del Etna, que por su boca arroja un Gigante so el monte puesto; los lagos heneos y los estanques de oliente Palico, donde el Anapo sus aguas a Ciane mezcla. Y no lejos de aquí la ninfa que, huyendo el río de la Elida, aun hoy corre oculta bajo marinas aguas. Aquí llevé a término gran parte del año que huía. ¡Ay, cuan dispar al de los getas es tal sitio! ¡Y éstas qué parte son de las cosas que ambos miramos, mientras agradables me hacías tú las rutas! Ya en nave pintada surcáramos ondas cerúleas, ya nos llevasen carros con ágil rueda, breve de hablar nos pareció unas veces el viaje en sus vueltas, y más que el trayecto, si cuentas, las voces fueron; otras el día fue menor que la charla, y la hora pausada nos faltó para hablar durante estivos días. Vale algo haber temido al par los riesgos marinos, y haber llevado a ecuóreos dioses conjuntos votos; y ora haber hecho ambos lo serio, ora en desquite por ello, sin que nos avergüencen, poder contar las bromas. PUBLIO OVIDIO NASÓN haec tibi cum subeant, absim licet, omnibus annis ante tuos oculos, ut modo visus, ero. 45 ipse quidem certe cum sim sub cardine mundi, qui semper liquidis altior extat aquis, te tamen intueor quo solo pectore possum, et tecum gélido saepe sub axe loquor. hic es, et ignoras, et ades celeberrimus absens, 50 inque Getas media iussus ab urbe venis. redde vicem, et, quoniam regio felicior ista est, istic me memori pectore semper habe. XI Hoc tibi, Rufe, brevi properatum tempore mittit Naso, parum faustae conditor Artis, opus, ut, quamquam longe toto sumus orbe remoti, scire tamen possis nos meminisse tui. 5 nominis ante mei venient oblivia nobis, pectore quam pietas sit tua pulsa meo: et prius hanc animam vacuas reddemus in auras, quam fiat meriti gratia vana tui. grande voco lacrimas meritum, quibus ora rigabas ίο cum mea concreto sicca dolo re forent: grande voco meritum maestae solacia mentis, cum pariter nobis ilia tibique dares, sponte quidem per seque mea est laudabilis uxor, admonitu melior fit tamen ilia tuo. is namque quod Hermionae Castor fuit, Hector Iuli, hoc ego te laetor coniugis esse meae. quae ne dissimilis tibi sit probitate laborat, seque tui vita sanguinis esse probat.
53 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Como esto te suba, aunque esté lejos, por todos los años estaré ante tus ojos, como me viste ha poco. Yo mismo en verdad, cierto, aunque esté bajo el polo del mundo, que siempre más alto que líquidas aguas queda, te miro, no obstante, con la mente, sólo puedo con ésta, y a menudo contigo hablo so el carro gélido. Aquí estás, y lo ignoras; y te llegas muy célebre ausente, y enviado a lo getas de en medio de la urbe vienes. Correspóndeme igual, y, ya que es tu región más feliz que ésta, allí, en tu pecho que se acuerda, tenme siempre. XI Rufo, esta obra, en breve tiempo hecha de prisa, te envía Nasón, autor de una Arte afortunada poco, para que, aunque muy separado estoy del orbe completo, puedas saber empero que yo de ti acordéme. Antes olvidos me llegarán de mi nombre, que tu piedad, de mi pecho expulsada sea: y antes esta ánima entregaré a las auras vacías, que los méritos tuyos vano favor se vuelvan. Llamo a las lágrimas, con que regabas tu rostro, gran mérito, aunque el dolor crecido, seco tuviese el mío: llamo a los consuelos de mi pesarosa mente gran mérito, aunque al par para mí y para ti los dieses. Por su natura, en verdad, y por sí es laudable mi esposa, no obstante ella mejor por tu consejo se hace. Y eso pues que fue Castor de Hermione, Héctor de Yulo, esto me alegro yo que tú de mi esposa seas, que en probidad labora por no ser a ti diferente, y con su vida que ella es de tu sangre prueba. PUBLIO OVIDIO NASÓN 20 ergo quod fuerat stimulis factura sine ullis, plenius auctorem te quoque nancta facit. acer et ad palmae per se cursurus honores, si tamen horteris, fortius ibit equus. adde quod absentis cura mandata fideli perficis, et nullum ferre gravaris onus. 25 o, referant grates, quoniam non possumus ipsi, di tibi! qui referent, si pia facta vident; sufficiatque diu corpus quoque moribus istis, maxima Fundani gloria, Rufe, soli.
54 EPÍSTOLAS DESDE EL PONTO II Pues lo que habría de hacer sin ningunos estímulos, lo hace mejor contagiada también de ti, su ejemplo. Brioso y habrá de correr por sí mismo al honor de la palma, si empero lo espoleas, más fuerte irá el caballo. Añade que del ausente con fiel afán los mandatos cumples, y ningún peso llevar rehúsas. ¡Ah, que los dioses te den, pues yo mismo no puedo, las gracias! 25 Quienes te las darán, si ven tus hechos píos; y que muy largo tu cuerpo también baste a estas costumbres, del suelo fundano máxima gloria, Rufo. 20 54 Liber tertius I 10 Aequor Iasonio pulsatum remige primum, quaeque nec hoste fero nec nive, terra, cares, ecquod erit tempus quo vos ego Naso relinquam in minus hostili iussus abesse loco? 5 an mihi barbaria vivendum semper in ista, inque Tomitana condar oportet humo? pace tua, si pax ulla est tua, Pontica tellus, finitimus rápido quam terit hostis equo, pace tua dixisse velim, tu pessima duro pars es in exilio, tu mala nostra gravas, tu ñeque ver sends cinctum florente corona, tu neque messorum corpora nuda vides, nec tibi pampineas autumnus porrigit uvas: cuncta sed inmodicum témpora frigus habet. 15 tu glacie freta viñeta tenes, et in aequore piscis inclusus tecta saepe natavit aqua, nec tibi sunt fontes, laticis nisi paene marini, qui potus dubium sistat alatne sitim. rara, neque haec felix, in apertis eminet arvis 20 arbor, et in terra est altera forma maris. non avis obloquitur, silvis nisi siqua remota aequoreas rauco gutture potat aquas, tristia per vacuos horrent absinthia campos, conveniensque suo messis amara loco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario