viernes, 13 de febrero de 2026

I. F. ASKIN EL PROBLEMA DEL TIEMPO SU INTERPRETACIÓN FILOSÓFICA


 

Prólogo 

Con el progreso social y científico, el fenómeno tiempo va adquiriendo una importancia cada vez mayor en distintos sec tores del conocimiento y de la vida social. Ello despierta un creciente interés por la investigación del tiempo como tal en diversos aspectos, incluido el filosófico. La atención que se dedica a la categoría de tiempo cons tituye una de las particularidades características del actual sis tema de conocimientos. Las ciencias no se ocuparon del tiem po enseguida ni mucho menos. El hecho es comprensible. 

El tiempo únicamente aparece en todo su significado cuando se trata de estudiar las cosas tomadas en el proceso de su movi miento. Y en el plano histórico, se ha llegado relativamente tarde a semejante nivel de investigación. Durante un largo período, el concepto de tiempo en esencia sólo se tomaba en consideración en mecánica, con la particularidad de que se le\ concebía como condición puramente externa del movimiento./ Tan sólo cuando, gracias a la hipótesis cosmogónica de Kant, entró en la ciencia la idea de que la Tierra y, en general, todo el sistema solar no son, de ningún modo, algo dado de una vez para siempre, empezó a abrirse amplio campo en las ciencias que tratan del mundo inorgánico, la concepción del tiempo como factor al que es preciso tener en cuenta. En las ciencias que estudian la naturaleza viva, tal factor se introdu jo aun más tarde, cuando se superó la idea de la invariabilidad de las especies. 

Únicamente la teoría evolucionista de Darwin incorporó con toda firmeza el factor tiempo en el cuadro de la naturaleza viva. La situación es análoga en las ciencias sociales. Aunque la historia humana siempre ha aparecido como sucesión de ge neraciones en el tiempo, durante un largo período el estudio de la sociedad se ha realizado también en la esfera de lo "inmu rabie” y de lo "extratemporal”. Los principios morales y las leyes de la economía, las normas del derecho y los ideales es téticos se consideraban como dados de una vez para siempre, no sujetos a la influencia del factor tiempo. En nuestros días, la categoría de tiempo entra inevita blemente en la investigación de las leyes básicas de las diversas formas del movimiento de la materia. 

La ciencia, pe netrando en las profundidades de los procesos de desarrollo, pone de njanifiesto que el tiempo constituye uno de los ele mentos esenciales de la concepción moderna del mundo. El hombre se encuentra con el factor tiempo en todos los terrenos de su hacer práctico y, correspondientemente, en las esferas del conocer. En astronomía, determinar la edad de las formaciones estelares, ha pasado a ser uno de sus problemas capitales. Las ciencias geológicas son inconcebibles sin tener en cuenta el plazo de formación de las distintas capas y sus partes componentes; la geología actual penetra en las leyes a las que obedecen los cambios de los procesos geológicos en el tiempo. La química investiga el origen de los elementos químicos; la biología, la evolución de la materia viva, la du ración de la existencia de las especies animales y vegetales, su sucesión consecutiva, así como los cambios debidos a la edad. Estos ofrecen gran interés para los zootécnicos y los hor ticultores, para los especialistas en citología y los microbió logos; también son de esencial importancia en medicina. 

En fisiología, la doctrina pavloviana acerca de los reflejos con dicionados asigna un lugar de suma trascendencia al factor temporal. Antes de los trabajos de I. P. Pávlov, sólo se some tían a estudio experimental, en fisiología, los reflejos innatos (no condicionados), es decir, los reflejos estables; la escuela de Pávlov centró la atención en el estudio de los reflejos con dicionados, es decir, de las conexiones temporales. En el estudio del tiempo, la física desempeña un papel de prímerísima importancia. Esta ciencia, al investigar las pro piedades generales y las leyes del movimiento de la substancia y del campo, pone ampliamente al descubierto las relaciones de espacio y tiempo, revela las leyes de tales relaciones y las propiedades que les son comunes. 

Es, en física pre cisamente, donde se formulan los conceptos de tiempo —por obra de I. Newton antaño, y en la teoria de la relativi dad de A. Einstein en nuestro siglo— que ejercen una pro funda influencia sobre otras ciencias y sobre las representa ciones filosóficas del tiempo. El parámetro temporal es objeto de estudio por parte de los investigadores de las más diversas ramas del saber. Los problemas concernientes al envejecimien to de los metales y de otros materiales, en particular de los sintéticos, interesa a quienes cultivan las ciencias técnicas. El tiempo como factor del desarrollo de la producción material atrae la atención de los economistas. El conocimiento que adquiere el hombre sobre las pro piedades temporales del mundo encuentra su plasmación en el lenguaje. Mientras que en las lenguas primitivas la catego ría gramatical de tiempo se expresaba bastante débilmente, en las lenguas desarrolladas ocupa un lugar más importante y desempeña un papel muy importante en el régimen gramatical, aunque varían las formas en que las relaciones temporales se expresan. 

Las investigaciones de las ciencias naturales, así como de las sociales, contribuyen, con una sensible aportación, al cono cimiento del tiempo y de sus propiedades. De igual modo, resulta extraordinariamente importante el papel de la filosofía en la interpretación de la categoría de tiempo. El singular va lor de la filosofía para la investigación del problema del tiem po se debe a que éste posee carácter universal. El problema del tiempo ha atraído constantemente, y atrae, la atención de los filósofos. Ha compartido la suerte de otros problemas que, inicialmente, eran objeto exclusivo de la meditación filosófica y luego, al surgir las ciencias particulares como ramas espe ciales del saber, se convirtieron en tema de estudio, asimismo, de los naturalistas. 

Ahora bien, el problema del tiempo sigue siendo uno de los problemas cardinales de la filosofía, y no es la tradición la que lo plantea al filósofo, sino la viva ne cesidad de comprender, a la luz de la teoría, los rasgos esen ciales del mundo en desarrollo, del que nosotros mismos for mamos parte, y que halla su reflejo en el actual sistema de conocimientos. En el presente trabajo, no nos proponemos ofrecer un en sayo sistemático del desarrollo del concepto de tiempo en su aspecto histórico-filosófico; ello no entra en el objetivo de nuestra investigación (1\ Nos detendremos brevemente en el estado en que hoy se encuentra el examen filosófico de la ca tegoría de tiempo. Entre las actuales publicaciones filosóficas no soviéticas, se encuentran varias monografías sobre la categoría de tiempo. 

 Aproximadamente la mitad de estos trabajos están dedicados por entero, o en su mayor parte, a la exposición histórica de las concepciones sobre el tiempo en filosofía y en ciencias na turales. Tales son, ante todo, el libro de Z. Zawirski La evo lución del concepto de tiempo <2), en el que se exponen las teorías del tiempo desde la antigüedad clásica hasta la actua- lidad, y el trabajo de L. R. Heath El concepto de tiempo (3), dedicado asimismo a la investigación de su evolución histórica y que constituye una exposición de las concepciones de dicha categoría en la filosofía de la antigua Grecia, en la de la Edad Media y en la moderna, hasta las ideas de los filósofos contemporáneos Alexander, Whitehead, Bridgman y otros. Al análisis de las concepciones que del tiempo sustentaban San Agustín, Schelling, Bergson, Heidegger y algunos otros filósofos está dedicada la monografía de F. Kümmel Sobre el concepto de tiempo (4>. El examen de las diversas concepcio nes del tiempo ocupa vina gran parte del libro de W. Gent El problema del tiempo.

 Una investigación histórica y siste (1) En las publicaciones soviéticas, el análisis del material histórico que caracteriza la evolución de las representaciones acerca del espacio y del tiempo se realiza en los libros: M. B. Vilnitski; Contribución a la historia del desarrollo de las repre sentaciones sobre el espacio y el tiempo en la física clásica, Kiev, 1955; V- I- Sviderski, Importancia filosófica de las repre sentaciones de espacio y tiempo en física, Leningrado, 1956. (2) Z. Zawirski, L’évoluíion de la notion du temps, Cra covie, 1936. (3) L. R- Heath, The Concept of Time, Chicago, 1936. (4) F. Kummel, Über den Begriff der Zeit, Tübingen, 1962. mática (0>, aunque el autor intenta asimismo aclarar algunas cuestiones, relacionadas con el tiempo, no sólo en el plano histórico. Lo mismo puede decirse de la disertación de M. F. Cleugh, El tiempo y su importancia en el pensamiento mo derno (U>, gran parte de la cual se consagra al análisis de la concepción del tiempo en la filosofía moderna (a partir de Kant). 

La exposición de los distintos puntos de vista que sobre el tiempo han sustentado filósofos, psicólogos y naturalistas des de la Antigüedad forma el principal contenido de la vo luminosa monografía de J. Sivadjian El tiempo (7). En los tra bajos citados, están reunidas y sistematizadas las concepciones de gran número de filósofos y naturalistas sobre el tiempo. Sin embargo, la debilidad de las concepciones de sus autores, cau tivos del eclecticismo, hace que en todos ellos resulte insa tisfactorio el análisis de las doctrinas expuestas acerca del tiem po (en la medida en que tal análisis se realiza, lo que no ocurre en todos los casos), y, con ello, el valor general de sus trabajos. 

El segundo grupo de las monografías filosóficas examina das acerca del tiempo está constituido por trabajos cuyo con tenido principal no estriba en la investigación histórica, sino en el estudio del problema del tiempo como tal. En ese grupo se encuentran trabajos de diversas orientaciones. Desde posi ciones neotomistas está escrita la monografía ha noción de tiejnpo, que pertenece a la pluma de D. Nys, profesor de la Universidad católica de Lovaina (Bélgica) (8). En este trabajo se examinan la naturaleza díl tiempo y sus propiedades, así como se analizan brevemente los principales sistemas filosófi cos sobre el tiempo. El autor presenta de manera ordenada el punto de vista neoescolástico, reduciendo en esencia la eluci dación de todos los problemas a la aplicación y comentario, (5) W. Gent, Das Problem der Zeit. Eine historische und systematische Untersuchung, Frankfurt a- M-, 1934. (6) M. F- Cleugh, Time and its Importance in Modem Thought, London, 1937 (7) J . Sivadjian, Le temps■ Étude philosophique, physio- logique et psychologique, I-1V, Paris, 1938. (8) N. Nys, La notion du tempsf, Louvain-Paris, 1925. con datos actuales, de citas de Tomás de Aquino, y a una rei terada tentativa de defender la filosofía tomista acerca del tiem po. Como es natural, el autor no pudo —ni intentó— salir de los límites de un enfoque puramente metafísico, que responde al dogma teológico. También en el libro del profesor francés de filosofía, J. Pucelle, El tiempo, (0), la categoría citada se trata con un criterio idealista. En este libro se recogen determinados datos concretos que caracterizan las manifestaciones temporales en el campo de la biología, de la física, de la historia, de la psi cología, etc. Sin embargo, repercute en toda la exposición el propósito de mantenerse aparte de las conclusiones ideológicas materialistas que se derivan de los resultados obtenidos por la ciencia. Se manifiesta en ello la posición espiritualista del au tor, conocido como historiador —y admirador— de la filosofía idealista subjetiva, irracionalista. Desde otras posiciones filosóficas, aunque también acien- tíficas, se ha escrito el libro del filósofo positivista H. Rei- chenbach La dirección del tiempo (10), libro consagrado a in vestigar algunos aspectos del problema del tiempo. 

Reichen- bach utiliza, en su investigación, un circunstanciado material fáctico del campo de la física. Pero los principios positivistas que sustenta le impiden llegar a la concepción científica del tiempo. Entre las obras filosóficas sobre el tiempo figuran libros escritos por naturalistas. Nos referimos a El tiempo y el mundo físico, de R. Schlegel (11), profesor de física en la Universidad de Michigan, y a La filosofía natural del tietnpo, del cosmó logo inglés G. J. Whitrow (1-}. 

En el primero de estos dos libros, se analizan los resultados de la física — de la termodi námica, de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuán tica— que tienen relación con la categoría de tiempo. El libro (9) (10) J . Pucelle, Le temps, París, 1955. H. Reichenbach, The Direction of Time, Berkeley and Los Angeles, 1956 (existe traducción rusa, Moscú, 1962). (11) R- Schlegel, Time and Physical World, Michigan, 1961. (12) G- J. Whitrow, The Natural Philosophy of Time, Lon don and Edinburg, 1961 (existe traducción rusa, Moscú, 1964). de Whitrow es de más amplia concepción. En él, aparte del as pecto físico del problema, se analizan sus aspectos psicológico, biológico y matemático. Ambos autores adoptan una posición espontáneamente materialista en el examen de varias cuestiones relacionadas con el problema del tiempo, y sus trabajos —sobre todo el libro de Whitrow—, son útiles por su tendencia a aprovechar algu nos de los últimos resultados que la ciencia ha obtenido al investigar las propiedades temporales en distintas esferas de la naturaleza. Sin embargo, la insuficiencia del análisis filo sófico y el influjo de la filosofía idealista en varios puntos esenciales disminuyen el valor de dichos trabajos, en los cua les, junto a consideraciones acertadas, se encuentran declara ciones sin base, de carácter idealista. Un grave defecto de es tos trabajos —por no hablar ya de las monografías de filó sofos citadas más arriba— consiste en hacer caso omiso de la filosofía materialista dialéctica, la única que puede constituir el fundamento ideológico de la investigación del problema del tiempo en la ciencia actual. En nuestra ulterior exposición, volveremos aún al análi sis crítico de algunos de los citados trabajos monográficos acerca del tiempo, así como de otras obras filosóficas en las que se trata de dicha categoría. 

En las actuales publicaciones filosóficas marxistas, el pro blema del tiempo se ha examinado y se examina reiterada mente, dado que el tiempo pertenece al número de categorías fundamentales dsl materialismo dialéctico. En esta cuestión, sin embargo, llaman la atención por lo menos tres circunstancias. En primer lugar, en las publicaciones filosóficas marxis tas el examen del tiempo se ha realizado, por regla general, tan sólo en el marco del problema más amplio de "espacio y tiempo”. Semejante examen es perfectamente legítimo, y es posible citar algunos trabajos notables que han aparecido so bre ese tema en el último período. Nos referimos a las mo nografías de V. I. Sviderski Espacio y tiempo (Moscú, 1958) y de R. I. Shteinman Espacio y tiempo (Moscú, 1962). Han efectuado interesantes investigaciones filosóficas consagradas al espacio y al tiempo: M. E. Omelianovski, I. V. Kuznetscv, V. S. Gott, J. M. Kuznetsov, G. I. Naan, S. T. Meliujia y otros. Se han obtenido resultados esenciales sobre el análisis filosófico de las categorías de espacio y tiempo a la luz de la teoría de la relatividad. Se ha sometido a crítica la interpretación idea lista de esta teoría, se han elucidado las relaciones de espacio y tiempo en el micromundo, el nexo entre la causalidad y las propiedades de espacio y tiempo, así como los aspectos cosmológicos de uno y otro, se ha investigado la evolución histórica de estas categorías. Ahora bien, junto a semejante estudio conjunto del espa cio y del tiempo, en el presente estadio de la ciencia es posible y necesario, sin perder de vista el nexo entre el tiempo y el espacio, hacer del problema del tiempo objeto de investiga ción monográfica especial, tanto más cuanto que, en varios de los trabajos existentes consagrados al espacio y al tiempo, es la categoría de espacio la que se encuentra en el centro de la atención, mientras que la de tiempo se relega, en esencia, a un segundo plano. En segundo lugar, el examen filosófico del tiempo se ha efectuado, en nuestras publicaciones, ante todo sobre la base de datos que proporciona la física. 

El análisis y la generalización de este material es totalmente obligatorio, y las tesis de la física que guarden relación con el problema del tiempo han de ser constantemente examinadas desde las posiciones del materia lismo dialéctico. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que el tiempo constituye una forma universal de la existencia de la materia, y en el curso de su análisis filosófico es necesario operar con datos de otras ciencias, datos que ponen de mani fiesto cómo se revela el tiempo en las distintas esferas de la realidad. Los trabajos de naturalistas soviéticos <13) y varias in vestigaciones no soviéticas muestran la importancia de los da tos de la biología, la geología y otras ciencias para el análisis (13) A- E Fersman, El tiempo, Petrogrado, 1922; V. I. Ver- nadski, El problem a del tiempo en la ciencia actual. “Noticias de la Academia de Ciencias de la U R S S- Sección de ciencias matemáticas y naturales”, 1932, N9 4; I. A. Urmantsev, I. P. Trusov, Acerca de las propiedades del tiempo- “Problemas de filosofía”, 1961, N9 5 filosófico del problema del tiempo. Problemas relacionados con el tiempo existen en diversas ciencias5 y necesitan de elucida ción filosófica. En tercer lugar es necesario tener en cuenta que, en la filosofía actual, frente a la concepción materialista dialéctica del tiempo existen numerosas tergiversaciones metafísicas idea listas, con frecuencia abiertamente místicas, de dicha catego ría. En los trabajos con que contamos tampoco resulta exhaus tivo, ni mucho menos, el análisis de la lucha filosófica en torno a la categoría de tiempo. A la luz de lo que antecede se determinan las tareas que se plantean al autor de la presente investigación. En el pre sente libro, y completando los trabajos que ya han visto la luz en las publicaciones soviéticas, se intenta establecer una caracterización monográfica del tiempo como forma de existen cia de la materia; se intenta, hasta cierto punto, eliminar las lagunas indicadas, y ello en la medida en que lo permite el limitado marco de este trabajo. 

El problema del tiempo adquiere singular agudeza en la ciencia natural de nuestros días, la cual proporciona rico ma terial para aclarar dicha categoría en un amplio plano ideo lógico, y plantea cuestiones, en el decurso de la investigación del tiempo, que requieren un análisis filosófico desde las po siciones del materialismo dialéctico. El descubrimiento de nuevos rasgos temporales del universo permite resolver pro blemas filosóficos fundamentales que atañen a la esencia del tiempo, a sus propiedades básicas generales. Nos limitamos a examinar las manifestaciones del tiempo en la esfera de la na turaleza y, correspondientemente, en el campo de las ciencias naturales; aparece como aspecto especial del problema, el exa men del tiempo en el plano social, aspecto que queda al mar gen del presente trabajo.

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