PROLOGO
En 1834, E. Müller dedicó una obra excelente a la Geschiclite der Theorie der Kunst bei den Alten 1. J. Walter en 1893 dedicó su atención a la Geschichte der Aesthetik im Al tertum 2 y estudió con exactitud filológica los fundamentos psíquicos y lógicos del juicio estético sobre lo bello. F. Chambers modificó los títulos tradicionales y prefirió examinar, en Cycles of Taste (1928), el desarrollo del gusto y de las “art valuations”. En 1938, L. Ven turi, bajo el título Histoire de la critique d’art, publicó una tra ducción francesa de su manuscrito original italiano.
En el pre sente libro consideramos como objeto de la estética lo que estas diversas obras han analizado cada una desde un punto de vista; no se puede determinar el objeto con más amplitud. Dedicamos nuestra obra, pues, a la explicación de textos que han sido escritos en siglos anteriores acerca del arte y de la be lleza, y que para nosotros son testimonio fiel de las reacciones y opiniones de las generaciones precedentes. Por tanto, nuestra fi nalidad no es, en modo alguno, determinar las aspiraciones esté ticas que son realizadas en sus obras por el artista sin responsa bilidad literaria; esta tarea nos parece incumbir a la historia del arte. Por otra parte, no nos limitamos a los escritos de los filósofos clásicos; por el contrario, opinamos que para conocer las reac ciones e incluso las definiciones griegas en su verdadera perspec tiva histórica, las obras de un Plinio, un Vitrubio o un Filóstrato son tan importantes como las consideraciones críticas de Platón, las observaciones positivas de Aristóteles o las meditaciones mís ticas de Plotino.
Reconozcamos, además, que se podrá compren der mejor a los filósofos griegos comentándolos dentro del cuadro de su propia cultura. En el estudio personal y directo de las fuentes no separaremos de manera subjetiva, como han hecho otros, lo importante de lo no importante desde el punto de vista de los conceptos modernos y de un sistema personal, sino que perseguiremos la máxima ob jetividad posible en un estudio puramente histórico de las co rrientes filosóficas. A la creación espiritual no pertenece tan sólo el arte, sino también lo que los espíritus privilegiados—y hasta 1 Historia de la teoría del arte entre los antiguos. 2 Historia de ¡a estética en la Antigüedad. X PRÓLOGO los otros—han pensado y escrito acerca del arte y de la belleza, respecto del hombre y del paisaje, del cuerpo, del carácter, de la música, de las artes plásticas, de poesía y prosa, más aún que del arte “en general”. La historia de la estética, tal como la con cebimos nosotros, complementa la historia del arte y de la filo sofía y es, de manera eminente, un capítulo de la historia, que toma por objeto la civilización, el pensamiento, el humanismo.
Durante veinte años hemos leído y releído con placer y con una sensación de enriquecimiento espiritual los textos de la An tigüedad y de la Edad Media, y esperamos haberlos asimilado. No traduciremos según la letra, sino libremente, y, no obstante, parafraseando a Platón y Aristóteles, Plinio y Filóstrato, Cicerón y Quintiliano, trataremos de captar fielmente su espíritu. El mis mo lector, sobre todo el de formación humanística, juzgará si hemos acertado en nuestro esfuerzo y si en efecto, tal como esperamos, arrojamos nueva luz sobre numerosos problemas y soluciones, para no hablar de grandes síntesis que han sido ensa yadas por vez primera, tales como ]a explicación técnica de Plinio- Xenócrates, la estética estoica, los “pensamientos” estéticos del Renacimiento griego en el π y m siglo después de Cristo, la “es colástica” estética en el final del Imperio de Occidente, etc. En el tomo primero tratamos de la Antigüedad griega pro piamente dicha, antes de la expansión romana en torno al Me diterráneo ; sólo por motivos de sistematización lógica pasamos por alto los límites cronológicos en cuanto a Filón de Alejandría, el Pseudo-Demetrio y Sexto Empírico, entre otros.
El tomo segundo está dedicado a la Antigüedad romana y sigue el desarrollo de la cultura, en su expresión griega y latina, desde, aproximadamente, el siglo π antes de Cristo hasta la de cadencia del Imperio en los siglos iv y v. Sin embargo, en el tomo segundo no se dice nada sobre los Padres de la Iglesia. Sólo en el tercer tomo, que trata de la Edad Media en el más amplio sentido, examinamos la evolución del gusto bajo la influencia del choque de los ideales cristianos con la Antigüedad clásica. En el tomo cuarto hemos esbozado una concisa síntesis de la estética del Renacimiento y de la época del arte barroco hasta el año 1600 aproximadamente3. Todavía no podemos decir si a estos anteriores seguirá un quinto tomo, dedicado al clasicismo de inspiración francesa y al 3 Tales eran los planes iniciales del autor.
Posteriormente, el tomo tercero tuvo que desdoblarse en dos; el tomo dedicado al Renacimiento, publicado anteriormente, quedó desproporcionado con respecto al conjunto y excluido, por voluntad del propio autor, de esta traducción. PRÓLOGO XI prerromanticismo en Inglaterra y en Alemania. Sea como fuere, no llegaremos más allá del período del Sturm und Drang, ya que, en nuestra opinión, hay bastantes obras dedicadas a estudiar la estética moderna, pero—para terminar en broma con una para doja—ni una sola que esté de más sobre la estética de la Antigüe dad, la Edad Media y el Renacimiento. E. D. B. 1 de septiembre 1951.

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