CANTO XI. ANOTACIONES.
[L1]El papa Anastasio II (496‑98), según una tradición no comprobada, aceptó las doctrinas de Fotino de Tesalónica, que negaba el nacimiento divino de Cristo.
[L2]Aquí comienza la descripción de la geografía y la estructura moral del Infiemo dantesco. Espero que el lector no encuentre demasiadas dificultades para hacerse una idea del mismo. Tres son los círculos infernales que restan: el séptimo está dividido a su vez en tres recintos: el primero castiga a los violentos contra el prójimo; el segundo, a los violentos contra sí mismos; y el tercero, los violentos contra Dios y sus designios: blasfemos, homosexuales y usureros.
Como veremos, el octavo círculo llamado Malasbolsas es donde se castigan las muy diversas formas de fraude. En el noveno, por fin, se condenan las diversas formas de traición.
[L3]La bíblica Sodoma, destruida a causa de sus pecados (ver XVIII‑XIX) da nombre a la homosexualidad; Cahors, ciudad francesa famosa por los usureros.
[L4]La Ética de Aristóteles.
[L5]Los pecados que se castigan en los primeros círculos son aquellos causados por la incontinencia, no por la maldad. Tienen un alcance individual y no colectivo y por ello merecen un castigo más leve, aunque no por ello menos eterno.
[L6]En efecto, las palabras de Aristóteles en las que se basa este pasaje se encuentran al comienzo de su Física.
[L7]La naturaleza actúa imitando a Dios y el hombre siguiendo a la naturaleza.
[L8]Traducido libremente, pero conservando la idea que Dante quiere expresar, siguiendo las palabras de Génesis, III, 19: «Comerás el pan con el sudor de tu frente.» El verso original es «... convene / prender sua vita ed avanzar la gente».
[L9]El usurero, en efecto, busca su sustento en el préstamo de dinero, lo que contradice el mandato divino.
[L10]Nos hallamos en el amanecer del nuevo abril, cuando la constelación de Piscis surge sobre el horizonte, y la Osa Mayor se encuentra en la dirección del Coro o viento del nordeste.
CANTO
XI
Por el extremo de un acantilado,
que en circulo formaban peñas rotas,
llegamos a un gentío aún más doliente; 3
y allí, por el exceso tan horrible
de la peste que sale del abismo,
al abrigo detrás nos colocamos 6
de un gran sepulcro, donde vi un
escrito
«Aquí el papa Anastasio está encerrado 8[L1]
que Fotino apartó del buen camino.» 9
«Conviene que bajemos lentamente,
para que nuestro olfato se acostumbre
al triste aliento; y luego no moleste.» 12
Así el Maestro, y yo: «Compensación
‑díjele‑ encuentra, pues que el tiempo
en balde
no pase.» Y él: «Ya ves que en eso pienso.
15
Dentro, hijo mío, de estos pedregales 16[L2]
‑luego empezó a decir‑ tres son los
círculos
que van bajando, como los que has
visto. 18
Todos llenos están de condenados,
mas porque luego baste que los mires,
oye cómo y por qué se les encierra: 21
Toda maldad, que el odio causa al
cielo,
tiene por fin la injuria, y ese fin
o con fuerza o con fraude a otros
contrista; 24
mas siendo el fraude un vicio sólo
humano,
más lo odia Dios, por ello son al fondo
los fraudulentos aún más castigados. 27
De los violentos es el primer círculo;
mas como se hace fuerza a tres
personas,
en tres recintos está dividido; 30
a Dios, y a sí, y al prójimo se puede
forzar; digo a ellos mismos y a sus
cosas,
como ya claramente he de explicarte. 33
Muerte por fuerza y dolientes heridas
al prójimo se dan, y a sus haberes
ruinas, incendios y robos dañosos; 36
y así a homicidas y a los que mal
hieren,
ladrones e incendiarios, atormenta
el recinto primero en varios grupos. 39
Puede el hombre tener violenta mano
contra él mismo y sus cosas; y es
preciso
que en el segundo recinto lo purgue 42
el que se priva a sí de vuestro mundo,
juega y derrocha aquello que posee,
y llora allí donde debió alegrarse. 45
Puede hacer fuerza contra la deidad,
blasfemando, negándola en su alma,
despreciando el amor de la natura; 48
y el recinto menor lleva la marca
del signo de Cahors y de Sodoma, 50[L3]
y del que habla de Dios con
menosprecio. 51
El fraude, que cualquier conciencia muerde,
se puede hacer a quien de uno se fía,
o a aquel que la confianza no ha
mostrado. 54
Se diría que de esta forma matan
el vínculo de amor que hace natura;
y en el segundo círculo se esconden 57
hipocresía, adulación, quien hace
falsedad, latrocinio y simonía,
rufianes, barateros y otros tales. 60
De la otra forma aquel amor se olvida
de la naturaleza, y lo que crea,
de donde se genera la confianza; 63
y al Círculo menor, donde está el
centro
del universo, donde asienta Dite,
el que traiciona por siempre es
llevado.» 66
Y yo: «Maestro, muy clara procede
tu razón, y bastante bien distingue
este lugar y el pueblo que lo ocupa: 69
pero ahora dime: aquellos de la
ciénaga,
que lleva el viento, y que azota la
lluvia,
y que chocan con voces tan acerbas, 72
¿por qué no dentro de la ciudad roja
son castigados, si a Dios enojaron?
y si no, ¿por qué están en tal
suplicio?» 75
Y entonces él: «¿Por qué se aleja tanto
‑dijo‑ tu ingenio de lo que
acostumbra?,
¿o es que tu mente mira hacia otra
parte? 78
¿Ya no te acuerdas de aquellas palabras
que reflejan en tu ÉTICA las tres. 80[L4]
inclinaciones que no quiere el cielo, 81
incontinencia, malicia y la loca
bestialidad? ¿y cómo incontinencia
menos ofende y menos se castiga? 84
Y si miras atento esta sentencia,
y a la mente preguntas quién son esos
que allí fuera reciben su castigo, 87
comprenderás por qué de estos felones
están aparte, y a menos crudeza
la divina venganza les somete.» 90[L5]
«Oh sol que curas la vista turbada,
tú me contentas tanto resolviendo,
que no sólo el saber, dudar me gusta. 93
Un poco más atrás vuélvete ahora
‑díjele‑‑, allí donde que usura ofende
a Dios dijiste, y quítame el enredo.» 96
«A quien la entiende, la Filosofía
hace notar, no sólo en un pasaje
cómo natura su carrera toma 99
del divino intelecto y de su arte;
y si tu FÍSICA miras despacio,
encontrarás, sin mucho que lo busques, 102[L6]
que el arte vuestro a aquélla, cuanto
pueda,
sigue como al maestro su discípulo,
tal que vuestro arte es como de Dios
nieto. 105[L7]
Con estas dos premisas, si recuerdas
el principio del Génesis, debemos
ganarnos el sustento con trabajo. 108[L8]
Y al seguir el avaro otro camino, 109[L9]
por éste, a la natura y a sus frutos,
desprecia, y pone en lo otro su
esperanza. 111
Mas sígueme, porque avanzar me place;
que Piscis ya remonta el horizonte
y todo el Carro yace sobre el Coro, 114[L10]
y el barranco a otro sitio se despeña.
[L1]El papa Anastasio II (496‑98), según una tradición no comprobada, aceptó
las doctrinas de Fotino de Tesalónica, que negaba el nacimiento divino de
Cristo.
[L2]Aquí comienza la descripción de la geografía y la estructura moral del
Infiemo dantesco. Espero que el lector no encuentre demasiadas dificultades
para hacerse una idea del mismo. Tres son los círculos infernales que restan:
el séptimo está dividido a su vez en tres recintos: el primero castiga a los
violentos contra el prójimo; el segundo, a los violentos contra sí mismos; y el
tercero, los violentos contra Dios y sus designios: blasfemos, homosexuales y
usureros.
Como veremos, el octavo círculo llamado
Malasbolsas es donde se castigan las muy diversas formas de fraude. En el
noveno, por fin, se condenan las diversas formas de traición.
[L3]La bíblica Sodoma, destruida a causa de sus pecados (ver XVIII‑XIX) da
nombre a la homosexualidad; Cahors, ciudad francesa famosa por los usureros.
[L4]La Ética de Aristóteles.
[L5]Los pecados que se castigan en los primeros círculos son aquellos causados
por la incontinencia, no por la maldad. Tienen un alcance individual y no
colectivo y por ello merecen un castigo más leve, aunque no por ello menos
eterno.
[L6]En efecto, las palabras de Aristóteles en las que se basa este pasaje
se encuentran al comienzo de su Física.
[L7]La naturaleza actúa imitando a Dios y el hombre siguiendo a la naturaleza.
[L8]Traducido libremente, pero conservando la idea que Dante quiere expresar,
siguiendo las palabras de Génesis,
III, 19: «Comerás el pan con el sudor de tu frente.» El verso original es «...
convene / prender sua vita ed avanzar la gente».
[L9]El usurero, en efecto, busca su sustento en el préstamo de dinero, lo
que contradice el mandato divino.
[L10]Nos hallamos en el amanecer del nuevo abril, cuando la constelación de
Piscis surge sobre el horizonte, y la Osa Mayor se encuentra en la dirección
del Coro o viento del nordeste.
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